lunes, 21 de noviembre de 2016

CORAZONES DE HIERRO

Resultado de imagenTítulo: Corazones de Hierro
Director: Brian de Palma
Intérpretes: Michael J. Fox, Sean Penn


Año: 1989
Temas: Autocrítica. Branding. Ceguera organizativa. Contradicciones organizativas. Esquizofrenias organizativas y personales. Ética y organizaciones. Hybris organizativa. Instrumentalización de las personas. Mentiras colectivas. Paranoias personales y colectivas. Pensamiento grupal.

Basada en una historia real, De Palma nos introduce con esta película en el ambiente de la realidad de la guerra, de la que siempre se ha dicho que la primera víctima es la verdad.
Corazones de Hierro detalla cómo unos soldados secuestran, violan y asesinan a una joven –casi una niña- durante el conflicto de Vietnam. Uno de los soldados del grupo rechaza las intenciones y los comportamientos de sus comilitones.
El largometraje –crudo, realista, sincero como la vida misma-  permite abrir las puertas hacia una reflexión más profunda sobre el horror de los conflictos bélicos y la experiencia de los combatientes, así como también de la naturaleza humana ante situaciones límite.
El largometraje recoge un fenómeno bien contrastado: cada uno lleva dentro la potencialidad de la bondad y una incubada maldad. El entorno facilita o complica la toma de decisiones. Como bien señalara Juan Crisóstomo: “No es el ambiente el que nos salva o nos condena, sino el modo de vivir: Adán se perdió el paraíso y Lot se salvó en Sodoma”. Sin embargo, también es cierto que el peso de las circunstancias puede ser abrumador.
Corazones de hierro se esfuerza en recrear un ambiente opresivo, desesperado, atroz. En la guerra de Vietnam, y desafortunadamente en otras coordenadas y organizaciones donde no debería ser así, se impone el principio de que el fin justifica los medios. Así, cualquier comportamiento se torna aceptable para aquella gente con total de acabar con las fuerzas del Vietcong.
Incluso cuando quienes deberían ser más objetivos son informados del caso, sólo recomiendan una cosa:
            -¡Olvídelo! Será lo mejor para todos.
Se ha diluido tanto el concepto de bondad y maldad en esas conciencias que todo puede instrumentalizarse, hasta el asesinato. Ya no importa si aquello estuvo bien o mal, lo relevante es que no llegue a saberse. Pensando que aquel soldado honrado también puede ser comprado, le ofrecen sacarle de la jungla. Sus superiores no son conscientes de que no toda persona tiene un precio.

Fox (el soldado íntegro) es un canto a la objetividad de los comportamientos, independientemente de las circunstancias. Paralelamente, De Palma se empeña en demostrar que las organizaciones pueden ser demoledoras, incluso (añado yo) aquellas que teóricamente están creadas para realizar el bien.

Cuando el soldado honesto no cede, las amenazas son mayores, y también las apelaciones a su supuesta ingenuidad:

-Gusano de m.... ¿crees que puedes arreglar el mundo?

Resulta interesante verificar cómo su proceder se torna una bofetada moral no sólo para quienes se comportaron mal violando y asesinando a aquella niña, sino también para quienes están dispuestos a defender la organización por encima de las personas. ¡Cuántas veces se reproducen esos procedimientos enfermos incluso en organizaciones de servicios donde teóricamente no hay presión añadida!

En el largometraje va plasmándose la behetría que llega a generar el pensamiento grupal. Que en este caso -¡y en tantos otros!- se torna empecinada protervia. Quien debería ser aplaudido por recto y decente es vilipendiado, y se cierra filas en torno a quienes para nada fueron ejemplares.

Cuando el cerrilismo se impone, se ponen medios para acabar con el incómodo, que es quien plantea que las cosas pueden ser realizadas de manera honrada. Sucede, no obstante, que cuando se pierde el norte, ya no se para hasta que se logra hacer callar a quien sencillamente denuncia una actuación cruel e inhumana.

En el grupo hay críos, y en las escenas finales muchos más. Resulta llamativo cómo en casi todas las organizaciones se utilizan criaturas imberbes, a quienes se inmola por un supuesto bien mayor. Pero quien propone esos holocaustos no realiza el más mínimo esfuerzo por dar ejemplo. El escudo será siempre un supuesto bien superior.

En el interrogatorio que se produce durante el juicio, el objetivo no es tampoco la verdad, sino defender al ejército. El pretendido bien superior de la organización se encuentra por encima de los intereses personales, incluso cuando no hay situación de premura.

Se pasa incluso al ataque: se le acusa de intentar delatar la posición en la que se encontraban cuando lo único que estaba haciendo era defender a una indefensa chiquilla de una banda de viles violadores...

Al cabo, la verdad resplandece, pero no pocos abandonan a Fox a su suerte, porque siguen considerando que no actuó correctamente. Olvidan que cuando una organización se torna inhumana, por elevados que sean sus principios, todo lo que producirá a su alrededor será un desastre detrás de otro.


martes, 1 de noviembre de 2016

THE LIFE OF SAINT PHILIP NERI

BERTRAM, Jerome (1955): The life of Saint Philip Neri


Breve ensayo en el que se narra la desconcertante vida del fundador del Oratorio, que –entre otras muchas excentricidades- se afeitaba sólo media barba. El Oratorio se extiende hoy por muchos lugares del mundo, con una modalidad de gestión mucho más semejante a una franquicia que a una estricta jerarquía. 

lunes, 24 de octubre de 2016

BANDERAS DE NUESTROS PADRES

Título: Banderas de nuestros padres
Director: Clint Eastwood


Año: 2007
Temas: Autocrítica. Branding. Comunicación interna y externa. Contradicciones vitales. Esquizofrenias organizativas y personales. Ética y organizaciones. Feelings Management.. Instrumentalización de la gente. Paranoias personales y colectivas. Will Management

La historia, para la mayor parte de la gente, se compone en buena medida de imágenes. Cuando se contempla a Napoleón retratado por David sobre un corcel atravesando los Alpes muchos ignoran que esa idealización sólo corresponde a una imaginación generosamente incentivada. La realidad fue más prosaica.
En el Océano Pacífico, durante la Segunda Guerra Mundial, el embellecimiento lo puso una fotografía. Todos necesitamos algún mito en el que inspirarnos, tanto personal como colectivamente. En el ejército norteamericano –y en el pueblo de aquel país- aquella instantánea representó el mito de una cruzada por la libertad y la bandera ondeaba gracias al esfuerzo de los marines. Eso sí, se obviaba el dolor de los miles que estaban cayendo alrededor y la posible mistificación de la propia escena, repetida únicamente a efectos comerciales.
La película pretende narrar la verdadera historia de esa fotografía en la que cinco Marines y un sanitario de la Marina elevan la bandera USA en el monte Suribachi, pocas jornadas después de producirse el pistoletazo de salida en la encarnizada ofensiva contra Iwo Jima, isla desierta con playas de arena volcánica.
El mito del servicio norteamericano a la humanidad –cierto sólo en parte- necesitaba ser explotado para seguir colocando bonos de guerra. Sin nueva financiación, la guerra podía quedar seriamente paralizada pues faltaban medios para seguir construyendo material bélico que llevar a los frentes.
Tres "izadores de la bandera" - John "Doc" Bradley, sanitario; Ira Hayes, nativo americano; y Rene Gagnon, un mensajero- desempeñan su papel de héroes recorriendo sin descanso Estados Unidos, pronunciando las palabras precisas. Paralelamente, en su interior sienten que una parte esencial de sus almas quedó enterrada en las negras arenas de Iwo Jima junto a los miles de comilitones que allí fallecieron en uno de los hechos más sangrientos de la II Guerra Mundial.
Una de las primeras enseñanzas del largometraje –y sobre todo de la historia real en la que se inspira- es que cualquier hecho es susceptible de diversas versiones. La misma realidad es vivida de manera diferente por los protagonistas, por sus jefes, por sus familiares, por el encargado de recaudar nuevos fondos para la guerra, por quienes izaron en realidad la bandera por vez primera pero sin fotografía... Merece la pena releer la obra de Sandor Marai, La mujer justa, para, desde un punto de vista literario verificar que la verdad es difícilmente objetivable.
Resulta interesante también experimentar cómo los norteamericanos han sido capaces de vender su propia historia de manera creativa. Frente a la Leyenda negra con la que los españoles hemos tenido que cargar, los norteamericanos montaron una campaña de marketing que ha llevado a olvidar su sanguinario comportamiento con las tribus indígenas frente al proceso integrador que realizaron muchos –la mayor parte- de los conquistadores españoles. Películas como El rifle de Kentucky resultan de particular interés: propaganda en forma de largometraje.
Clint Eastwood insiste una y otra vez en la mentiras colectivas que pueden llegar a ser asumidas por un pueblo. Los colectivos, en ocasiones también los países, son capaces de cegarse tanto que se tornan incompetentes para reconocer las realidades más evidentes. Cuando una organización pierde a chorros el talento y los directivos niegan que eso esté sucediendo no se es optimista: o se es mentecato o uno ha caído –es otro tipo de idiotez- en el pensamiento grupal.
El pensamiento grupal tiene, entre otros riesgos, uno patente: acallar la conciencia personal y promover la ciega defensa colectiva de realidades que pueden ser perfectamente equivocadas. Al igual que el famoso rey privado de atuendos, pocos –sólo los valientes o quienes no tienen nada que perder- se atreven a proclamar la desnudez del monarca. Únicamente pueden tomarse decisiones correctas a partir de la objetividad en los juicios.
La inteligencia no es meramente racional. La mera racionalidad, si no es equilibrada, se torna a-rracional, cuando no irracional. En este sentido, el largometraje muestra bien que se conoce no lo que se pone ante nuestros ojos, sino más bien lo que se desea conocer. De algún modo, se habla de la inteligencia emocional que, como casi todo, fue explicado antes por pensadores latinos que norteamericanos. Para muestra un botón: Xavier Zubiri habló con gran profundidad de la Inteligencia Sentiente. Clint Eastwood aborda la cuestión a su modo. Los norteamericanos desean tener héroes, y quien se los proporcione triunfará. Se ve más lo que se quiere ver que lo que se tiene delante.
La autocrítica de la que hace gala el director es ejemplar. Pocos países como Estados Unidos son capaces de asumir sus errores y de presentarlos públicamente. Banderas de nuestros padres, junto a Leones por corderos y En el valle de Elah son tres obras maestras en este sentido.
La fuerza de los mitos es impresionante, y los mitos precisan de ser presentados por símbolos adecuados. Si la fotografía no hubiese sido tomada, o no se le hubiese dado la publicidad adecuada, Iwo Jima hubiera tenido mucho menos valor del que en realidad tuvo en el proceso de la II Guerra Mundial. El marketing quizá no sea la ciencia más profunda de las organizaciones desde el punto de vista conceptual, pero sin duda sí desde el conductual.
El guiño final del largometraje se dirige a analizar las contradicciones que el ser humano oculta dentro de sí mismo. La gente es como es (somos como somos), no como nos gustaría que fuese. No se trata de señalar todos los errores de todo el mundo, pero sí de aceptar que la perfección no existe. Sin empeñarse en descubrir verdades sobre cualquier realidad, también resulta grotesco el empeño de algunas organizaciones de mostrarse a sí mismas y a su gente como el dechado de la perfección. El realismo es optimista, siempre que no deje de ser realista. Partir de definiciones equivocadas de hechos conduce necesariamente a graves errores posteriores.




jueves, 13 de octubre de 2016

FEELINGS MANAGEMENT 2016 - PRESENTACIÓN EN IE BUSINESS SCHOOL

FEELINGS MANAGEMENT 2016
PRESENTACIÓN EN IE BUSINESS SCHOOL


El próximo 20 de octubre de 2016, a las 19:00, tendrá lugar la presentación del informe Feelings Management 2016 de la empresa española.

El acto se celebraráen IE Business School, en Madrid, en la calle Serrano, 105.

Feelings Management es un modelo de gestión que diseñé hace una década para analizar el estado de ánimo de las organizaciones. La consultora Sunion, que posee la licencia de empleo, presentará el estudio que ha realizado en 2016.

Este trabajo se encuadra dentro de las actividades de la Cátedra de Management Fundación Bancaria la Caixa en IE Business School.


La entrada es libre para los interesados en esta metodología de transformación organizativa.

Un saludo.
Javier Fernández Aguado