martes, 27 de junio de 2017

EL COACHING EJECUTIVO EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE

EL COACHING EJECUTIVO EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE
29 DE JUNIO DE 2017, EN SERRANO, 105 (MADRID)

El próximo jueves 29 de junio, entre 9:00 y 11:00, tendrá lugar una nueva actividad promovida por la Cátedra de Management Fundación Bancaria la Caixa en IE Business School. El tema abordado será el Coaching ejecutivo en tiempos de incertidumbre.

Como muchos saben, una de las mejores ayudas para un directivo es contar con interlocutores válidos. Rompe así con la soledad mala, endogámica, y amplía su perspectiva en los procesos de toma de decisiones.

Mediante este apoyo, los directivos asumen su responsabilidad con una soledad buena que les permite reflexionar estratégicamente, tomando distancia respecto del ruido en el que habitualmente se ven envueltos.
Intervendrán en esta ocasión dos CEO’s: Luis Poblador Cumplido, de SFB y Álvaro Porrero, de Hedonai, que darán testimonio de su experiencia. También hablarán Custodia Cabanas y Pilar Rojo, del IE, junto a José Aguilar, socio director de MindValue y Silvia Ciurana, directora de Selección y Desarrollo de Caixabank.
La entrada es libre hasta que el aforo se complete. Por eso es altamente recomendable inscribirse en:

lunes, 26 de junio de 2017

Nacido el cuatro de julio



Me gusta explicar que, desde el punto de vista de posibilidades endógenas, las personas llegan allí donde les consienten sus Aspiraciones Vitales. En mi opinión son ocho: al logro, al poder, a la seguridad, al conocimiento, al reconocimiento, al afecto, a la  afiliación y al servicio. Las aspiraciones vitales no son idénticas entre unos y otros, ni tampoco se mantienen inalteradas con el paso del tiempo.

Es frecuente que quien tuvo grandes aspiraciones al logro en el comienzo de su proyecto profesional, y vea defraudadas sus expectativas por el fiasco al detectar el egoísmo de quienes impulsaban la iniciativa, caiga en sensaciones de carácter depresivo. Los más valiosos archivarán la mala experiencia y se lanzarán a nuevas batallas, pero no es sencillo. Eso sólo lo hacen los interiormente sólidos. Es más sencillo caer en el cinismo o en el escepticismo vital.

En Nacido el cuatro de julio está en juego el cambio de Aspiraciones vitales a causa de situaciones particularmente complejas. En la del Vietnam, como en todas las guerras, quienes la promovieron se quedaron tranquilamente en casa mientras lanzaban a las trincheras la carne de cañón de gente joven e inexperta, a la que se llenó la cabeza de ilusiones.

La autobiografía de Ron Kovic es una nueva carga de profundidad de Oliver Stone contra Estados Unidos, su país, con ocasión del conflicto en aquel país asiático. La dramática existencia de un americano que se inscribe voluntario para ir a guerrera en Vietnam con la creencia de que así demostrará su amor a la patria. El regreso a casa como veterano postrado en una silla de ruedas y atendido en un mísero sanatorio le llevará a transformar sus ideales. Al menos, los más superficiales.

Muchas organizaciones, y los países no dejan de serlo, emplean como carne de cañón a sus jóvenes generaciones, con el único propósito de enriquecer o sencillamente de aupar a los dirigentes. En no pocas ocasiones, un puntillo de honra de un alto directivo condena de grandes penalidades a quienes se encuentran bajo su férula. ¡Cuántas veces los generales alemanes durante la II G. M. solicitaron del Führer una retirada de determinadas posiciones! ¡Cuántos cientos de miles de muertos podría haberse ahorrado Alemania con un poco más de sentido común en su Alta dirección!

Algo semejante es narrado en este largometraje, magníficamente interpretado por Tom Cruise.

Resulta obvio que la realidad es diversamente percibida en función del lugar del ciclo de la vida en que nos encontremos. Pero también lo es que existen percepciones más objetivas que otras. Y que quien aspira a liderar ha de desarrollar una empatía mayor que quien no ocupa puestos de preminencia. Por lo demás, la ceguera fanática imposibilita entender siquiera un poco a los otros.

Lo que últimamente ha venido a denominarse ‘casta parasitaria’, es decir, políticos que han hecho del supuesto servicio que deben a la comunidad una forma de vida y de permanente enriquecimiento, son los mismos que lanzan a las trincheras a quienes podrían haberse dedicado a actividades mucho más fructíferas para todos. 

El cambio de valores que padece Tom Cruise es profundo. Lástima que el detonante último no sea algo más valioso que su incapacidad física para tener relaciones sexuales... En ese punto hubiera sido de desear que el director hubiera tenido un poco más de visión poética de la realidad.

Otra de las cuestiones abordadas es más profunda. En el frente, el soldado representado por Tom Cruise mató a un compañero durante un combate. No fue a propósito, pero su inexperiencia, su excesivamente acelerada reacción llevó al desastre. Durante el resto de su existencia anda buscando el perdón. Logra por fin dirigirse a casa de los progenitores del desafortunado y allí consigue su redención.

Resulta interesante que la intentó con sus superiores, pero aquellos no consideraban que fuera preciso arrepentirse. Bastaba darlo por olvidado. Sin embargo, en todas las culturas es imprescindible que la penitencia se cumpla para que la redención se lleve a cabo. La gran responsabilidad de Freud, pues paraliza al ser humano en lo más profundo, fue su negación de la necesidad de volver a empezar. Si todo tiene una explicación en las pulsiones, ancha es Castilla…

Los Medios de comunicación cumplen una función relevante a lo largo de toda la película, al igual que en la vida real. Sólo existe lo que ellos trasladan al gran público. De ahí que los veteranos agraviados procuren buscar su apoyo para que su causa sea reconocida. ¡Ojalá siempre los Medios fuesen transmisores de verdad y no pérfidamente empleados para crear historias y ambientes ajenos a la dignidad de la persona!

Un último apunte: quienes no saben bien ni lo que sucedió, fanatizados por lecturas o televisiones partidistas, incluso desprecian a quien sufrió en sus carnes los rigores de la lucha. ¡Cuánta necesidad de abrir los oídos a experiencias ajenas! ¡Qué actual el libro Las etapas de la vida, de Guardini!



lunes, 5 de junio de 2017

Trajano

BLÁZQUEZ, José María (2003): Trajano, Ariel.

Muy erudito. Es un notable panegírico del personaje. Recomendable para expertos, pues da por sabidos muchos tramos de la historia del Imperio romano.


lunes, 22 de mayo de 2017

Napola


 
Según diversos colaboradores de Hitler que escribieron Memorias tras penar durante años en cárceles como la de Spandau, eran frecuentes monólogos del Führer como el siguiente (recogido por Albert Speer, su ministro de Armamento): “yo era tan sólo un desconocido soldado de la Primera Guerra Mundial. No contaba con nada para comenzar. Y comencé cuando fracasaron todos los que parecían mucho más aptos que yo para ejercer una jefatura. Disponía únicamente de mi voluntad y por medio de ella me he impuesto. Todo el camino de mi vida demuestra que jamás capitulo. Los problemas de la guerra tienen que ser solucionados. Y repito: la palabra ‘imposible’ no existe para mí. ¡Esta palabra no existe para mí!”.

El líder nazi trasladó estos sentimientos a todos los estratos de la sociedad, y particularmente a la gente más joven, que es siempre la más dispuesta a creerse cualquier tipo de mensaje, sea éste extraordinariamente positivo o demencialmente perverso.

El cabo austriaco (como era calificado por los militares de carrera siempre en voz baja, obviamente) decidió crear Escuelas de Élite nazi para las jóvenes generaciones. Así surgió Napola.

Nos encontramos en el Berlín de 1942. Friedrich, con 16 años, acaba de concluir el bachillerato y es un boxeador eficaz. Entre sus sueños se incluyen el de llegar a ser alguien.  Durante un combate de boxeo, el profesor de Napola, una de las cuarenta Escuelas de elite de los nazis le anima a ingresar en ese lugar (llegaron a tener hasta 15.000 alumnos).  Allí, el profesor se convierte en el mentor de Friedric, a quien ayuda a soportar la estricta disciplina y el rigor de aquella escuela diseñada para crear personas dispuestas a morir y a matar por su líder sin hacer preguntas, y no plantearse la más mínima duda ni sobre los medios ni sobre los fines.

Otro de los alumnos es Albrecht, vástago de un funcionario nazi. Aquel muchacho, más frágil de físico que de inteligencia, manifiesta abierta y valientemente su distancia con la ideología que aquellos nazis inhumanos pretenden inculcar en la mente de los alumnos.

Surge el conflicto, porque en ciertos ambientes, lo más peligroso es atreverse a pensar por cuenta propia. En organizaciones fanatizadas, independientemente de que los objetivos sean sublimes o indignos, se admiten todos los errores y debilidades, pero no la audacia de plantear que hay problemas en el propio diseño del sistema. Esta situación llega al límite de que las evidencias son negadas.

En su histrionismo llegaría Hitler a afirmar a sus generales: “¡no sólo son ustedes unos cobardes notorios, sino que además carecen de sinceridad! ¡Son ustedes unos redomados embusteros! ¡En la escuela del Estado mayor se enseña ricamente a mentir y estafar! ¡Zeitzler, estos datos no son verdaderos! ¡También a usted le engañan! ¡Créame si le digo que la situación es expuesta conscientemente de manera desventajosa para incitarme a ordenar la retirada!”.

En ese sistema de pensamiento en el que lo palmario es rechazado de manera violenta, bien se comprende que aquellos dos amigos vayan a tener problemas. ¡Qué peligrosas con las organizaciones que optan por políticas en las que las discrepancias no son percibidas como aportaciones, sino como colosales amenazas!

En esta Escuela nazi –y en otros lugares que no lo son- parece que se viviese una moratoria del sentido moral y que lo único relevante fuese lo que los dirigentes, con mayor o menos improvisación (habitualmente bastante) proclaman en un momento determinado.

El colectivo es importante, porque sin él no existiría organización, pero la institución no ha de ser nunca diseñada contra las personas, sino a su favor. Que se ha llegado a un momento de inhumanidad tremenda se manifiesta en la extraordinaria escena del despido de la Escuela de quien fue acogido con tanto interés inicial. La gente no mira al expulsado. Incluso quienes más cerca estuvieron de él, o recibieron favores, miran para otro lado, ni le saludan. En el fondo, se ha impuesto una política del miedo al disidente, aunque éste lo único que deseaba era mejorar la situación.

Los miles de alumnos que se encontraban en aquellos centros de formación cuando la guerra estaba concluyendo fueron enviados al frente. Más de la mitad, también por falta de preparación para el combate, cayeron sin vida, cuando era ya inútil seguir luchando.

La ceguera que afecta a determinados directivos es un fenómeno que aún no ha sido suficientemente estudiado. En Patologías en las organizaciones, he procurado, junto a Francisco Alcaide y Marcos Urarte, dar nuevas pistas sobre esa ceguera y sordera directivas que tanto daño hacen a quienes se encuentran sometidos a directivos que padecen esas limitaciones.

En una reunión tras la caída de Mussolini, el general Jodl afirmó en la presencia de Hitler, con total inocencia: “en realidad, todo el fascismo ha estallado como una pompa de jabón”. Se produjo un silencio atroz y él salió de su aparente metedura de pata como pudo. Pocos meses después aquella expresión se convirtió en una verdadera profecía, que sirve para todas aquellas organizaciones que consideran que el bien de la institución ha de estar indiscriminadamente por encima de la de cada uno de los individuos que de ellas forma parte.