lunes, 7 de marzo de 2011

ANTZ


Directores: Eric Darnell y Tim Johnson.
Actores: (voces) Woody Allen, Sharon Stone, Sylvester Stallone, Gene Hackman.
Año: 1998
Temas: Amor y trabajo. Poder y liderazgo. Psicoanálisis. Sentido del trabajo.

Aunque la versión de “Antz” (u “Hormigaz”) estrenada en España impida disfrutar de las voces originales de Woody Allen, Sharon Stone o Sylvester Stallone, el metraje se ve con gusto. Los mensajes son nítidos.


Z-4195 es una hormiga obrera enamorada de la princesa Bala (Sharon Stone). Ese romance es imposible a causa del clasismo que impera en la colonia. Tendrá que llegar el soldado hormiga Weaver (Sylvester Stallone) para que la meta sea viable, contribuyendo a que Z-4195 se convierta en un héroe capaz de enfrentarse al malvado general Mandible (Gene Hackman). Logrado eso, conquistará a su princesa.

El metraje, a pesar de ser para adultos, también mantiene la atención de los más pequeños.
Aporta sugerencias interesantes al mundo de las organizaciones. Entre otras:

1.- Con demasiada frecuencia, quienes ejercen la potestas (los ejecutivos) no tienen interés por las necesidades de sus subordinados. Esa carencia de empatía hace que vivan en una realidad ajena a la real. En muchas ocasiones, la perplejidad de quienes mandan sobre la pasividad de quienes son sus subordinados procede de una ignorancia radical: qué es lo que lleva a la acción a cada persona. Si no hay empatía, será imposible motivar a otros.

2.- La Alta Dirección -que en este caso representa también la auctoritas- se encuentra ocupada en otras funciones que no le permiten atender a lo importante: las condiciones de posibilidad de una buena producción que respete a la vez la vida digna de los subordinados. Cuando se olvida que lo más importante es centrarse en lo importante, acaba por imponerse la rutina como norma, donde sólo hay hueco para el egoísmo de quienes gobiernan.
La perspectiva no es un capricho, es una necesidad. En la Roma clásica, a quienes habían aniquilado a los enemigos, durante el triunfum que se les ofrecía en el foro, un esclavo les repetía:
Respice post te! Hominem te esse memento! Memento mori! A saber: Mira atrás y recuerda que sólo eres un hombre. Recuerda que vas a morir.
Una perspectiva global permite tomar decisiones más acertadas para el medio y el largo plazo, y también para el corto.

3.- El trabajo a destajo por un fin superior, más aún de carácter colectivista, acaba produciendo desconcierto. Se animaliza a los implicados, y el trabajo subjetivo (lo que sucede en cada uno cuando trabaja) desaparece del panorama. Es éste el motivo fundamental por el que intentos como los de Mao, Stalin, Hitler, Castro y otros lamentables dirigentes que en el mundo han sido o son, se encuentran necesariamente condenados al fracaso. La ignorancia antropológica en la que se fundamentan no puede sino llevar a la sima a personas y colectivos.

4.- El psicoanálisis puede ser un mal remedio para las necesidades de descubrimiento de la propia identidad. Suele ser más eficaz desarrollar una sana afectividad. La dedicación al trabajo en la empresa es conveniente equilibrarla con un benéfico ocio. Es preciso descansar del modo correcto. Es decir, buscando interlocutores que nos permitan contemplar el mundo desde nuevos ángulos. Perder del tiempo ante la televisión es un triste modo de alienarse.

5.- Las masas -en una ciudad, en un país o en una empresa- necesitan crear siempre un mito que genere ilusión. Mitos y metáforas mueven a los grupos humanos. Acertar en el mito y en la metáfora es esencial. Si uno comete el error de seguir un mito errado, acabará en el camposanto o en el cinismo. Las organizaciones –independientemente del fin que pretendan- que mienten, acaban por generar personalidades enfermas entre sus seguidores. ¡Cuántos ejemplos hay en la historia y también cuando se escriben estas líneas! Incluyendo algunas instituciones que se creen por encima del bien y del mal.

6.- La potestas, para mantener su ejercicio, necesita recurrir frecuentemente a la violencia física o psíquica. No así la auctoritas, que se impone por las propias capacidades del líder. Potestas, lo he dicho muchas veces, es el poder que uno tiene en función del puesto que ocupa en una organización. Auctoritas es la pleitesía que una persona genera independientemente de su potestas.

7.- Toda civilización -cualquier colectivo en general, también el empresarial- necesita creer en un más allá. En este caso se trata de insectopia, en otros es el desarrollo ilimitado de la producción. Pero el verdadero más allá -son sublimes las escenas últimas de la película- exige perspectivas trascendentes que quienes están demasiado pegados al terreno nunca descubren.
Las críticas a los sistemas colectivistas y a un capitalismo puro y duro se reparten por igual en esta película que, como hemos señalado, se dirige mucho más a gente con experiencia que a niños.
Aunque parezca aparentemente contradictorio, tanto el comunismo como el liberalismo radical tienen los mismos fundamentos intelectuales. Los cimientos culturales de Engels y Hayek, por mencionar a dos de los máximos representantes de las dos Escuelas económicas que se han enfrentado en el siglo XX tienen más en común de lo que parece. Las dos –lo he explicado ampliamente en alguno de mis libros- se fundamentan en Darwin. Y es que, por decirlo a vuelapluma, quien no cree en la causalidad, tiene necesariamente que poner su fe en la casualidad.

Antz, sin entrar en detalles conceptuales, ayuda a reflexionar sobre la conveniencia de replantear las relaciones laborales en un mundo en el que se ha distorsionado gravemente el sentido del trabajo y también del ocio.


Javier Fernández Aguado
Catedrático de foro europeo
Socio Director de MindValue

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