martes, 20 de diciembre de 2011
LOS ORÍGENES DEL COMUNISMO
viernes, 9 de diciembre de 2011
El 19 de diciembre, presentación de ROMA. ESCUELA DE DIRECTIVOS
miércoles, 7 de diciembre de 2011
CON EL DINERO DE LOS DEMÁS

Director: Norman Jewison
Interpretes: Danny DeVito, Gregory Peck, Penelope Ann Miller, Piper Laurie, Dean Jones, Mo Gafney.
Año: 1991
Temas: Acoso sexual. Capitalismo salvaje. Especulación. Juntas de accionistas. Lealtad. Stakeholders.
Encontramos en esta ocasión a Danny DeVito en el papel de Lawrence Garfield, un nuevo Gordon Gekko como el inmortalizado por Michael Douglas en Wall Street, que también comentaré en estas páginas.
Se reviven las mejores comedias de Frank Capra de los años treinta: la avaricia aflora en los personajes. Además, se perfila la confrontación entre dos modos de ver el mundo y su particular manera de vivir el denominado sueño americano: el éxito rápido y a cualquier precio –el fin justifica los medios-, frente al esfuerzo y el aprecio de la gente.
Desde el punto de vista del estudio de las organizaciones tiene una gran utilidad, pues se abordan múltiples temas económicos y de gestión. El análisis del control especulativo de las empresas, los negocios sin corazón, son mostrados con claridad. Para el especulador nada tiene sentido salvo el dinero: el medio ambiente, la moralidad de los actos, el respeto de los demás, son pequeños incidentes de los que puede prescindir. Incluso, de forma descarnada, manifiesta que le parece un basurero la industria que para otros es un modo de vida.
La traición del más directo colaborador de Andrew Jogerson sirve para lanzar un ataque frontal a la banca:
Sin embargo, él, en su rectitud, responde:
Los abogados quedan en mal lugar: eternos discutidores incapaces de ofrecer soluciones eficaces. Entre otras lindezas, afirma de ellos el patrón: las cabezas de los abogados son como bombas nucleares; si las usas, lo estropeas todo.
Los discursos finales en la Junta General de Accionistas sirven para poner de relieve dos modos bien diversos de analizar el mundo empresarial. Uno, el del capitalismo salvaje, donde lo único que importa es el rendimiento. Aunque no le falta razón a Garfield al defender que la obsolescencia condena a la desaparición a quienes caen en ella. Detecta el problema, pero no ofrece soluciones.
Javier Fernández Aguado
Catedrático
Foro Europeo (Escuela de Negocios de Navarra)
jueves, 1 de diciembre de 2011
El mes de Diciembre
Comienzo el mes de diciembre en América. Y lo hago de una manera muy grata: impartiendo en México D.F. la conferencia de clausura del programa de alta dirección que Pemex ha desarrollado este año para un largo centenar de los miembros de su alta dirección. Este honor me ha sido otorgado, según me han informado, por haber sido el ponente mejor valorado por los asistentes. Gracias a todos ellos.
Es mi esfuerzo permanente el satisfacer expectativas de quienes acuden a mis conferencias y seminarios. Cuando se logra esa meta, y con más motivo si cabe en una empresa de esta categoría por calidad y tamaño, los motivos de alegría se incrementan.
Desde el Distrito Federal viajaré a Querétaro, ciudad en la que impartiré dos jornadas sobre el Liderazgo necesario para los miembros de Alta dirección en los actuales tiempos de incertidumbre.
El 4 de diciembre, de regreso a D.F. y pasando por Guatemala, llegaré a Costa Rica, para trabajar allí con la Alta Dirección de una de las principales empresas del país. Posteriormente emprenderé regreso a España, donde el resto del mes me esperan abundantes reuniones con Comités de Dirección y directivos de diversos sectores.
Antes de entrar en Navidad, probablemente el lunes 19 por la tarde,tendrá lugar la presentación del recientemente publicado ROMA. ESCUELA DE DIRECTIVOS. Sobre este acto detallaré más en cuanto disponga de información, pues la editorial LID y los patrocinadores de la obra están coordinando los detalles.
No quiero concluir estas líneas sin desear a quienes se interesan por mi trabajo, un estupendo mes de diciembre, que –para quienes se encuentren en Madrid- probablemente nos traiga, como acabo de señalar, la ocasión de saludarnos personalmente con motivo de la presentación de ese libro que me ha supuesto cuatro años de investigación.
En esas fechas irá tocando felicitar las Navidades.
