lunes, 24 de junio de 2013

PROGRAMA SUPERIOR DE LIDERAZGO


Bureau Veritas Business School ha puesto en marcha una Escuela de Directivos que ha bautizado con mi nombre.
El primer proyecto, ya en marcha, es un Programa Superior de Liderazgo, que comenzará el 30 de septiembre para un máximo de 30 participantes por grupo. También se van a desarrollar programas In company para las empresas que lo deseen: ya hay varias que están cerrando acuerdos con BVBS para adaptar el programa a sus necesidades específicas.
En el Programa Superior de Liderazgo se emplearán casos de Harvard Business School y de MindValue, bajo la supervisión de José Aguilar. Carlos de Benito será el profesor Coordinador, y habrá diversas Master Class y tres Webimar a lo largo de los tres meses (100 horas) que dura el curso con metodología eLearning.
Además, todos los alumnos realizarán una autoevaluación con la mejor herramienta existente ahora mismo en el mercado: la de Gesdirección.
En la web de Bureau Veritas Business School puede encontrarse toda la información deseada. El amable comentario del director general de BVBS puede leerse en su blog.

lunes, 17 de junio de 2013

GRANUJAS DE MEDIO PELO


Título: Granujas de medio pelo

Director: Woody Allen

Intérpretes: Woody Allen, Tony Darrow, Hugh Grant, George Grizzard, Jon Lovitz, Elaine May, Michael Rapaport, Elaine Stritch, Tracey Ullman.

Año: 2000

 

 

 

          
La antropología de Woody Allen no es, en términos generales, particularmente optimista. A veces es amarga; en otras, ‘obsexionada’ (sic). En esta ocasión, sin embargo, las aportaciones tanto antropológicas como para el mundo de la empresa son relevantes.

Con objeto de dar un golpe mediante el sistema del butrón, un grupo de cacos monta una tapadera. Ray (Woody Allen) pasa de ser un expresidiario que limpia platos a convertirse en coordinador de la banda. En esa función resulta ser un gran desastre. En vez de aparecer en el destino previsto, llegan a una tienda de ropa. Su mujer, que antes trabajaba como manicura, colabora con él, vendiendo galletas en una tienda-tapadera.

A causa de las inoportunas indiscreciones de una persona buscada para ayudar en la tienda, un agente de policía acaba descubriendo a los tunantes. Su honradez no está a prueba de bombas (mucho menos de una sustanciosa participación en un buen negocio) y no los denuncia. Mientras tanto, las especiales galletas se han convertido en un grandioso éxito comercial.

Toda la película respira humor (junto a ironía y cinismo en bastantes pasajes), pero particularmente la primera media hora. Las actuaciones de todos los intérpretes en los minutos iniciales resultan geniales.

Muchas son las enseñanzas para el mundo de la empresa:

            1.- Todo el mundo cree que la franquicia es un modo ‘fácil’ de ganar dinero. Así, el uniformado, cuando anuncia que no detendrá a los mangantes, afirma que no lo hará, porque está dispuesto a aceptar una alternativa que le hará rico. Clama triunfal que la solución de los problemas es:

            -¡Franquicia!, refiriéndose lógicamente a la tienda de galletas.

            2.- La publicidad es fundamental en todos los negocios. Mucho mejor si es indirecta. Así es el caso: la televisión entrevista a la artífice, que de manera sencilla da a conocer las grandes ventajas de su producto.

            3.- El boca a boca funciona: el inicial éxito de la empresa se debió a que los primeros clientes ponían en auto a los demás sobre los extraordinarios consumibles que allí se vendían.

            4.- El control de los negocios, por bien que vayan, es fundamental. En este caso serán los socios responsables de la contabilidad –‘de plena confianza’- quienes acaben estafando, y hundiendo la empresa.

            5.- Nunca hay que firmar nada a ciegas. Hacerlo conduce al desastre a la esposa de Woody Allen, que avaló con sus propiedades créditos desmedidos.

            6.- El ojo del amo engorda el caballo. Una vez que el negocio está consolidado, piensan los propietarios que ya pueden dedicarse a la buena vida. Es precisamente durante un viaje por Europa cuando se destapa todo el pastel. La situación habría sido reconducida fácilmente, con toda probabilidad, de haber estado al tanto de lo que allí estaba sucediendo.

            7.- En el mundo de las transacciones de obras artísticas hay muchos aprovechados. En este caso es un tratante en apuros económicos –Hugh Grant- quien decide sacar tajada de la ignorancia e ingenuidad –explosiva mezcla- de los nuevos ricos. Capaz es de venderles verdaderas marramachadas a precio de renombrados autores.

            8.- Muchos no se acercan a una persona por la persona misma, sino por los millones que acumula. Luego, a la hora de la verdad, escapan como las ratas saltan del barco que hace agua. Las grandes lealtades en el mundo de los negocios –salvo excepciones nada frecuentes- van diluyéndose cuando las cuentas corrientes decrecen.

            9.- Toda persona, por adinerada que sea, precisa de un entorno afectivo en el que encontrarse a gusto. Así, por ejemplo, cuando el de Woody Allen desaparece por las locuras de su esposa, acaba refugiándose en una pariente de ésta que, aunque casi deficiente, ofrece esa sencillez y comprensión que, al final, todo el mundo necesita.

            10.- Cuando desparecen los abalorios por los que las personas son ‘adoradas’ por aprovechados de circunstancia, es fácil discernir –porque entonces vuelven- quiénes querían realmente. Así, mientras el tratante de arte expulsa de su casa a la empobrecida empresaria al enterarse del desfalco, Woody Allen acude a verla y a sumarse a su destino.

            11.- Muchas cosas –entre las que se cuentan las más importantes- no se compran con dinero. En la película que comentamos se insiste en algunas: la clase, la cultura, el refinamiento, el trato humano...

            Este punto, menos hilarante que la primera parte del metraje, es abordado magistralmente. Recuerda aquello de quod natura non dat, Salamanca non prestat.

            12.- El dinero trae consigo una peculiar parafernalia que exige que muchos realicen grandes gastos como para justificar su presencia en determinado nivel social. Quizá siendo más auténticos –respetando unos mínimos de educación- todo sería más fácil.

            13.- El empeño por salir del propio nivel social es legítimo, pero si se procede con excesiva precipitación, el ridículo será la consecuencia.

 

 

 

jueves, 13 de junio de 2013

15 de JUNIO

El día 15 de junio, de 11:00 a 15:00 estaré en la Caseta 325 (LID Editorial) para la firma de libros. Será un placer charlar en ese tiempo con quien desee acercarse. Estarán disponibles todas las obras que han aparecido hasta ahora en la colección que LID creó con mi nombre:
 El idioma del liderazgo

Patologías en las organizaciones (escrito con Marcos Urarte y Francisco Alcaide)

La soledad del directivo (escrito con José Aguilar)

Roma, Escuela de Directivos

1010 Consejos para un emprendedor

La sociedad que no amaba a las mujeres (escrito con Lourdes Molinero)

Claves del Management (escrito con Luis Huete, Enrique Sueiro, José Aguilar, Nuria Chinchilla, Christopher Smith, Eugenio de Andrés, Cosimo Chiesa, José Manuel Casado, Catalina Hoffman y Francisco Misiego)

y mi versión con introducción y notas de

Ética a Nicómaco, de Aristóteles.


lunes, 10 de junio de 2013

LA RELATIVIDAD DE LOS TRIUNFOS. El ejemplo de Cimón, Tucídides, Herodoto (y Grant)


Cimón, hijo del Milcíades, tuvo muchos toros que lidiar, en buena media a causa del éxito de su padre en la batalla de Maratón. No había sido  fácil, ya de tiempo atrás, la situación de la familia. Así suele suceder en todas las sagas. Pero cada uno tiende a vivir los obstáculos propios como si fueran los únicos en la historia del mundo. No está de más por eso recordar -antes de deternernos en la enseñanza que nos ocupará- a los ancestros.

Ayax era hijo de Telamón. Durante la guerra de Troya casó con una cautiva: Tecmesa, hija de Teleutante, rey frigio. De aquel amor nació Eurísaces. Todo prometía una familia feliz, porque tras haber reinado en Salamina se había dirigido con doce naves hacia Troya. Era reconocido como el guerrero más valiente tras Aquiles. Descrito como robusto, alto, apuesto, sabía mantener la calma en medio de las circunstancias de mayor tensión. Era también conocido por lo pesadamente armado que siempre iba. Su escudo contaba con siete pieles de buey superpuestas. La capa octava, exterior, era una placa de bronce.

Todo se estropeó cuando le fueron negadas las armas de Aquiles. Tetis (la más famosa de las nereidas, divinidad marítima e inmortal), hija de Nereo y de Dóride, había prometido ese armamento o al más valiente de los griegos o a quien más terror hubiera producido en los troyanos. Para conocer quién sería el agraciado se interrogó a los prisioneros, quienes, parece ser que por despecho, denominaron a Ulises y no a Ayax. Esa noche, quien debía haber asumido su derrota con hombría de bien, sin darle mayor importancia (todo el mundo, incluso los más poderosos están sujetos a alguna contradicción y es bueno  que se asuman sin particulares aspavientos), enloqueció y aniquiló los rebaños que habían de alimentar a sus conciudadanos. A la mañana siguiente, recuperada la lucidez, en vez de rectificar, ahondó en su error y, al ser consciente de la enajenación por la que había pasado decidió quitarse la vida.

La decisión de autoprivarse de la existencia es lamentablemente adoptada por algunos empresarios y/o ejecutivos (con más frecuencia en ciertas culturas orientales) para no sufrir el bochorno por las actuaciones cometidas. Varios comentarios merece esa actuación:

            1.- Manifiesta cobardía, porque como reza el refrán: a lo hecho, pecho...;

            2.- Se procura solucionar un mal con otro aun mayor;

            3.- El suicidio  es una especie de desprecio universal a todas las bellezas de la naturaleza, al bien de la creación entera. Es un intento de aniquilación de todo el planeta concretado en uno mismo;

            4.- Es imposible juzgar lo que acaece por la mente de una persona que adopta esta solución final. En muchos casos será "explicable" por una enajenación de la que no resultará culpable (al menos así lo sospecho de las personas que he conocido y tratado, y que años después he sabido que habían optado por esa alternativa: ¿quién puede juzgar con cierta objetividad los sufrimientos, por ejemplo, de quien padece una profunda depresión?).

Ayax, momentos antes de adoptar semejante decisión, confió a su hijo -el mencionado Eurísaces- a Teucro. En su regreso a Salamina de Ática, su tío Teucro dispuso que viajaran en barcos distintos. Y como siempre hay alguien que se molesta por las decisiones de otros, el rey Telamón entró en cólera, que se concretó en el destierro del pobre Teucro. Transcurrido algún tiempo, junto con su hermano Fileo, optó por entregar la isla de Salamina a los atenienses, y toda su familia allí se estableció. Como ya hemos señalado, de este tronco nacería Milcíades y, de éste Cimón, en quien nos detenemos ya.

El reconocimiento de un triunfo dura poco, porque, como he desarrollado en otros lugares, la guadaña de la envida está siempre al acecho de quienes osan pretender salir de la mediocridad de su entorno. Así sucedió con Milcíades. Tras la victoria ya narrada de Maratón, Milcíades recibió el encargo de recuperar la isla de Paros. Con la agilidad y prontitud de quien cuenta con el hábito operativo del servicio, emprendió enseguida viaje. Estamos hablando, aproximadamente, del otoño del año 488 o la primavera del 489.

 No se andó con chiquitas nuestro héroe, pues en pleno ataque, siempre al frente de sus leales, fue gravemente herido. Pero a pesar de todo la campaña acabó en fracaso. No se le perdonó. La verdad y la justicia son eternos fugitivos en busca del campo del vencedor. Al llegar de vuelta a Atenas, la familia de los alcmeónidas se la tenía guardada y fue acusado de "haber decepcionado al pueblo". Resulta curioso que quien nada ha hecho, eche en cara a quien trabaja aquello que ha intentado: muchos ladran mientras otros cabalgan. Pero ¿dónde estaban los orígenes de esa saga de vengadores? Sorprendentemente era una familia no ateniense. Sus raíces se encontraban en el Peloponeso, y el fundador -de nombre Alcmenón- no era otro sino un hijo de Silo, nieto de Néstor. Sucedió que el padre de Alcmenón -Silo (se ve que la valentía no era virtud de los vástagos por no serla tampoco del progenitor)- huyó del Peloponeso al ser atacado éste por los Hercalidas. Refugiados en Atica se convirtieron en más papistas que el papa...

También eso sigue sucediendo. ¿No resulta peculiar que los más nacionalistas -es decir, esas gentes unidas por una profunda ignorancia sobre su pasado y un común odio en su presente- sean muchas veces personas residentes en esas tierras sólo en tiempos muy recientes? Muchas veces se adoptan posturas maximalistas para ocultar la propia fragilidad. Entre los más crueles se encuentran los más débiles. Algunos de los jerarcas nazis más despiadados con los judíos -se habla incluso del propio Hitler- eran ellos mismos semitas...

Milcíades, el antiguo héroe, fue obligado a comparecer en camilla ante aquellos miserables desagradecidos. No satisfechos con esa vergüenza humillante, le condenaron al pago de una notable indemnización.

Sea por la infección de su herida, sea por la indignidad a la que había sido sometido, sea por la suma de tanta iniquidad padecida, falleció el general antes de haber saldado la multa impuesta. Su hijo Cimón, con dignidad heredada de su progenitor, cumplió por su padre, y hasta lo último, aquella inicua sentencia. Eso sí, transcurridos algunos años -como buen descendiente- rehabilitó la memoria de padre, y Fidias le incluyó dentro del grupo de prohombres de la patria cuyas estatuas figurarían a partir del año 465 en Delphi.

En el fondo, poco hay que preocuparse por la opinión ajena. Que alaban, que exulten; que critican, que calumnien. Poco importa siempre que se actúa con rectitud y que las decisiones que se tomen sean las que corresponden a cualquiera que procurar ir siempre con la cara por delante, trabajando  esforzadamente.

Quien pretendiese explicar a todos el porqué de sus comportamientos no haría sino perder el tiempo miserablemente, porque siempre hay personas empeñadas en no entender lo por otros realizado. Puede ser que en buena medida porque no son capaces de entender -porque ellos no pueden vivir así- que existen quienes en sus actuaciones contemplan realidades más altas que los frutos más inmediatos o los comentarios de quienes les rodean.

Vivir demasiado pendiente de la opinión de los demás es, en fin, causa de conflictos permanentes, porque lo que a uno parezca oportuno a otro le resultará impropio. Tal vez opinarían menos si trabajasen más, porque ya se dijo que la gente, cuanto menos piensa, más habla...

Falta en los más vulgares la suficiente memoria histórica para valorar a los demás por su trayectoría -con objetividad-, de ahí el fenómeno tan habitual en las democracias del inagurating: los políticos precisan aparentar que mucho se hace.

Resulta más honesto, antes de charlar vacuamente, informarse, preguntar, ser sólidos... Las masas se parecen con demasiada frecuencia a veletas agitadas por medios de comunicación ausentes de ideas, ansiosos más bien de protagonismo vanidoso.

Ser buscadores de la Verdad, contempladores de la Belleza, enamorados del Bien, resulta más arduo que dejarse arrastrar por rumores promovidos por indocumentados. Pero la felicidad la reciben como premio aquellos que en sus actuaciones no vuelcan acíbar sino suavizan aristas. Y todo eso exige un profundo autodominio, para adoptar una postura más crítica con respecto a las propias actuaciones y más acogedora con respecto a los demás.

Aprender a buscar la objetividad es todo un reto. Tucídides, al igual que Herodoto, eligieron el tema de la guerra como su leitmotiv. Cada uno escogió para sus escritos el enfrentamiento más de moda del momento. Tucídides afirmaba con plena seguridad que la guerra del Peloponeso era la más importante de toda la historia vivida por la humanidad. Sorprendentemente, Herodoto afirmaba exactamente lo mismo, pero... del enfrentamiento con Persia.  Dando un gran salto en los tiempos, hasta nuestro siglo, encontramos algo parecido cuando un historiador como Michael Grant, tan empeñado en dar "sus" interpretaciones sobre la historia, critica desaforadamente a Tucídides por considerar que éste es "culpable" de ofrecer opiniones muy personales sobre los hechos por él descritos. Y es que la objetividad es muy difícil, por no decir absolutamente imposible.

Y, ¿qué decir, en fin, de Pericles? Tantas veces alabado a lo largo de su existencia, en torno al año 430 antes de Cristo, unos sucesos totalmente imprevisibles acabaron con lo que era su aparente buena suerte constante. Declaróse una peste en Atenas, de la que no conocemos otros detalles que los ofrecidos por Tucídides, que no permiten pronunciarse exactamente sobre su origen. También dos hijos de Pericles fallecieron de aquel mal. Pero eso no le libró de las iras de la muchedumbre: el pueblo tiene que culpar siempre a alguien de los males que le acaecen. Así, sin venir especialmente a cuento, fue acusado de desfalco e incluso multado. Aunque un año más tarde, en el 429, se le devolvió a su cargo, ni la enfermedad ni los disgustos borraron totalmente sus huellas. A los seis meses falleció, tras haber vivido con plenitud esa especie de montaña rusa que es para muchos la existencia, particularmente en el mundo de los negocios.

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Una anécdota

            -Lo ha dicho Cayo.

            -Cayo ya lo ha visto.

            -Coméntalo con Cayo...

            -Si Cayo lo dice...

Éstos eran los comentarios habituales -casi obsesivos- de cierta empresa. Era Cayo, además de buen amigo mío, un empresario con suerte. Muchas personas de diversos países de Europa y América acudían a verle. Todos querían compartir ideas y proyectos con aquel que tanto había logrado.

En más de una ocasión, a última hora de la mañana o de la tarde, me llamaba, si me encontraba entonces por allí.

            -Acompáñame hasta el coche, me pedía, para que no me paren por el camino.

Tantos eran los que se apiñaban en aquellas salas de espera lujosa e incluso se apostaban en las escaleras para comentar algo con aquel "genio" al que todos adoraban.

Transcurridos pocos años de aquellas escenas, algunas decisiones empresariales equivocadas, el engaño de algunos ejecutivos chapuceros, la situación económica general, y la mala fortuna, se aliaron para hacer tambalear aquel imperio, valorado poco antes en varias muchos millones de euros.

Los mismos que antes le alababan, ahora le despreciaban. Quienes antes no tenían más que palabras de júbilo y exultación, pasaron a despreciarle, a maltratarle, como si de un delincuente se tratase.

En medio de la tormenta, bastantes veces invité a almorzar a aquel Cayo con quien antes todos querían compartir conversación y de quien se huía entonces como si fuese un apestado. Llegó a decirme, en diversas ocasiones:

            -Amigo fiel, amigo fiel...

Cuando estas líneas se escriben, aquel Cayo caído, comienza poco a poco a levantarse. Aduladores y aprovechados -algunos de entonces y otros nuevos- comienzan a acercarse de nuevo. Para mí, era, fue y será Cayo, un amigo. Para muchos, era una fuente de prebendas, luego nadie y ahora otro futuro surtidor de ventajas.

Pienso que muchos nunca sabrán realmente quién es Cayo. Y tampoco quiénes son ellos.

viernes, 7 de junio de 2013

11 DE JUNIO


El día 11 de junio a las 19:00, en la sala de conferencias de la Fundación Antonio de Nebrija (Cea Bermúdez, 59, en Madrid, tendrá lugar la presentación de Claves del Management. Estarán presentes muchos de los autores: Eugenio de Andrés, José Manuel Casado, Catalina Hoffman, Enrique Sueiro, José Aguilar, etc.

Si alguien desea asistir puede confirmar presencia en:
 
 
Javier Fernández Aguado

lunes, 3 de junio de 2013

JUNIO

El libro Claves del Management ya se encuentra en librerías. Además, y para quien lo desee, el día 15 de junio, sábado, entre 11:00 y 15:00 de la mañana estaré en la Feria del Libro, en Madrid, en la caseta de LID, la número 325. Si alguien lo desea, estaré encantado de firmar ejemplares de esa obra y de otras anteriores. Si alguien me preguntase qué otroslibros recomendaría, me ciño a cuatro: El idioma del liderazgo; Roma, escuela de directivos;La soledad del directivo; y La sociedad que no amaba a las mujeres.

LID informará de los momentos en que otros autores de Claves del Management también pasarán por la Feria del Libro para firmar.

Previamente, el martes 11 de junio, a las 19:00, tendrá lugar en la Universidad Antonio Nebrija, en su sede de Cea Bermúdez, también en Madrid, la presentación de Claves del Management. Allí estarán José Aguilar, Eugenio de Andrés, Catalina Hoffman, Enrique Sueiro, José Manuel Casado, Christopher Smith, Francisco Misiego… Cuando disponga de más detalles los comunicaré por esta misma vía.

Otra presentación de la obra tendrá lugar en la sede central de Atisa, en Torrejón de Ardoz, el día 13 de junio por la mañana, a las 12 de la mañana. Por otro lado, los autores que viven en Barcelona -Nuria Chinchilla (IESE), Cosimo Chiesa (IESE) y Marcos Urarte (Pharos)- están preparando también una presentación en la Ciudad Condal.

Reuniones con comités de dirección, sesiones de coaching, etc. complementarán un mes intenso.

Un tema central va a ser dar los últimos retoques al primer programa, centrado en el liderazgo, dentro de la Escuela de directivos que Bureau Veritas ha creado con mi nombre. También sobre este tema informaré con más detalle para quien desee realizar ese curso, de tres meses de duración, online, y que contará con diversas Master Class con destacados ponentes que colaboran en el mismo.