domingo, 17 de noviembre de 2013

LEGÍTIMA DEFENSA




Título: Legítima Defensa


Director: Francis Ford Coppola

Intérpretes: Matt Damon, Claire Danes, Danny de Vito, Jon Voight, Mary Kay Place, y Mikey Rourke, Roy Shneider, Virginia Madsen, Teresa Wright.

Año: 1997

 
 
 

La película es una crónica de buenos y malos, donde los primeros -pobres y débiles-, se enfrentan a los malos, ricos y fuertes. Los buenos son un joven recién licenciado en derecho encarnado por Matt Damon (El indomable Will Hunting), y un picapleitos con demasiada experiencia, interpretado por Danny de Vito. El joven abogado se enfrentan a Great Benefit (el propio título ya habla del capitalismo salvaje que encarna), una importante y poderosa compañía de seguros que se niega a pagar un trasplante de medula que salvaría una vida.

En el bando de los perversos, Jon Voight al frente de un grupo de prestigiosos letrados. No falta la angelical abuelita puesta en escena por Teresa Wright.

            Como es frecuente, el comportamiento de los buenos no escapa de esos paradigmas paradójicos tan al gusto moderno. Si el fin es bueno, los medios no lo son tanto. Si en lo profesional son impecables, no puede decirse lo mismo de otros aspectos de su vida privada.

            En cualquier caso, un buen instrumento para analizar las dificultades de navegación en el mundo empresarial. Aunque deje el amargo regusto de parecer que si uno no actúa en cierto modo como ellos (los declaradamente malos), es poco hacedero salir adelante.

            Algunas enseñanzas para el mundo de la empresa son:

            1.- Hay que actuar con profesionalidad si se quiere ir técnicamente adelante, sea éticamente reprobable o aplaudible.

            2.- Contar con la voz de la experiencia tiene un valor incalculable. Gran parte de la ‘verdad’ se encuentra en los libros, pero hay enseñanzas no indiferentes que sólo se logran pateando calle, hasta el punto de que en no pocas ocasiones el mejor master es precisamente el que se realiza en la calle, y no aquellos que se desarrollan en las Escuelas de Negocios.

            3.- En ocasiones hay confabulaciones, pero para dormir tranquilo lo mejor es que cada uno cumpla honestamente con su deber. Si las cosas van bien, fenomenal; si no van tan bien, no hay que hundirse.

            4.- En los momentos de gloria, muchos son los que se acercan; en los de fracaso, casi todo el mundo mira para otro lado. También aquellos que prometieron fidelidades eternas mientras uno les servía para generar algún tipo de beneficio. Muchas veces quien menos promesas realizó es quien más eficazmente ayuda en el momento preciso. Es una prueba más de la inmensa contradicción que se ocultan en personas y organizaciones.

            5.- Hay que implicarse en los negocios, pero no tanto que se limite la capacidad de un juicio objetivo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario