domingo, 15 de diciembre de 2013

LA LEY DEL SILENCIO



Título: La ley del silencio


Director: Elia Kazan

Intérpretes: Marlon Brandon, Eva Marie Saint, Lee J. Cobb, Rod Steiger, Karl Malden.

Año: 1954

 

         
   Una serie de reportajes escritos para el “ New York Sun” por Malcolm Johnson a raíz de dos asesinatos de contratistas portuarios cometidos en Nueva York en 1948, y que supusieron la obtención del premio Pulitzer para su autor, proporcionan argumento a este largometraje. El mismísimo Elia Kazan, el director, tuvo que declarar ante la Comisión de Actividades Antiamericanas.

            La película narra la historia de un ex-boxeador (Marlon Brandon) reconvertido a estibador. Allí se enfrenta a la mafia de los muelles, violando un anti ético código de silencio: sólo logra trabajo quien se deja manipular descaradamente por los perversos sindicalistas. Fue la gran triunfadora de los Oscar del año 1955 al obtener ocho, después de haber sido nominada para todas las especialidades; su éxito pronto halló eco en festivales como el de Venecia.

            Marlon Brandon realiza la interpretación magistral de un personaje ingenuo y sentimental. Su gran corazón le lleva a no ceder ante lo que considera actitudes abusivas por parte de quienes en realidad deberían defenderles, y más bien les esclavizan.

            Desde el punto de vista de la formación empresarial, muchos son los palillos que se tocan. Entre otros, los siguientes:

1.- La gente se comporta como masa hasta que alguien remueve sus conciencias; unos pocos tienden a sacar ventaja gracias a la omertà de la mayoría, el líder tiene que estar dispuesto a enfrentarse a la verdad sobre sí y sobre el mundo si quiere vivir en paz consigo mismo (aunque eso le suponga romper con convencionalismos),

2.- Los sindicatos no siempre ayudan a quienes aseguran que lo hacen, la guita es un instrumento eficaz para acallar conciencias...

            3.- La amenaza, la coacción, los abusos empresariales y sindicales... no son historias pasadas, sino que forman -de una u otra forma- parte del día a día de muchas entidades. Contemplarlo de forma tan cruda como lo hace la película que mencionamos, es una buena enseñanza y un estímulo para esa necesaria clarificación del mundo del dinero a la que tantos aspiran.

 

 

2 comentarios:

  1. Muy oportuna, clarificadora y didáctica aportación, me ha gustado mucho

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  2. Muchas gracias, Edita, por tu amable comentario.

    Javier

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