lunes, 29 de diciembre de 2014

LA UTOPÍA NAZI


ALY, GÖTZ (2006): La utopía nazi. Cómo Hitler compró a los alemanes, Memoria crítica.

En este interesante estudio, el autor detalla diversos instrumentos que los nazis emplearon para enriquecerse a costa tanto de los judíos como de las poblaciones de los países que iban conquistando.

Algunos comportamientos son bien conocidos, por lo lineales. A saber, el robo directo de las casas y cualquier tipo de bienes que poseían los semitas. En el libro se ofrecen muchas más novedades. En concreto, cómo los nazis emplearon una provocada inflación, la emisión de moneda nueva, la puesta en marcha de presuntos sistemas de protección de obras de arte, etc.

Una lectura relevante para entender que bajo la ideología de la defensa de la raza aria y del Lebensraum (el espacio vital) se encontraba, como en la práctica totalidad de las ideologías, el ansia de unos pocos por enriquecerse a costa de los demás. Los mitos que presentan a miembros de la nomenklatura nazi ocupados enlos intereses en pro de sus compatriotas alemanes caen hechos pedazos ante las demoledoras explicaciones del autor.


lunes, 22 de diciembre de 2014

EL PRÍNCIPE DE LAS MAREAS



Título: El príncipe de las mareas

Director: Barbra Straisand

Música: James Newton Howard

Intérpretes: Barbra Straisand, Nick Nolte, Blythe Danner, Kate Nelligan, Jeroen Krabbe, Melinda Dillon, George Carlin, Jason Gould, Brad Sullivan, Maggie Collier.

Año: 1991

Temas: Coaching. Huida hacia delante. Profesionalidad. Psicoanálisis. Refugio afectivo. Sentido del trabajo. Sinceridad.


            Actriz y cantante, Barbra Streisand ha destacado en el campo de la música y en el de la interpretación. Además, ha trabajado como guionista, productora y directora. Su primer papel fue el de protagonista en "Funny Girl" (1968), que supuso su primer Oscar, compartido con Katharine Hepburn, por su interpretación en "El león en invierno". En el caso de ‘El príncipe de las mareas’ fue nominada a mejor directora. Estuvo casada con Elliot Gould, del que tiene un hijo, que actuó al lado de su madre en la película.

            Aunque el tono de toda la narración es freudiano, son muchas las enseñanzas que es posible obtener para el mundo de la empresa, y, sobre todo, para las personas que en ese ámbito trabajan.

De esta película suele citarse una expresión: “hay familias que viven toda su existencia sin que les ocurra algo con un mínimo de interés. Siempre he envidiado a esas familias”. En la que ahora nos ocupa, son muchas las cosas que han acaecido, y no siempre adecuado el modo en que han sido asimiladas.

            La hermana de Tom Wingo (Nick Nolte) intenta suicidarse, al parecer por falta de afecto. Por este motivo, la psiquiatra Susan Lowenstein (Barbra Streisand) llama a éste para que le ayude a descubrir las razones que han conducido al desequilibrio de la enferma. Al parecer, toda la cuestión se oculta en un rincón de la mente, que no parece estar dispuesta a purificarse. Quizá –se plantea la doctora- el pariente sepa qué sucede en aquella atormentada paciente.

            Actuando -por decirlo de manera simple-, como coach (aunque, como he escrito en otros lugares, hay que diferenciar las obligaciones y actividades de un psiquiatra y de un coach), la doctora Lowenstein comienza a descubrir un nuevo mundo en los demás, pero también en sí misma.

            Primera enseñanza: todo el mundo necesita alguien que le escuche. No puede vivirse de forma aislada, como si cualquier obstáculo pudiese ser resueto autónomamente. Esta imperiosa exigencia de la naturaleza humana ha sido respondida de muy diversas formas a lo largo de la historia. Una ha sido la propia pareja (la mujer o el marido); otras, gracias a un psicólogo, un amigote, un confidente... Hoy en día, además de para mejorar en las Habilidades Directivas, el coach sirve para dar salida a esa necesidad personal de ser escuchado.

            Segunda enseñanza: la doctora comete un error de manual: convertirse a su vez en coachee. No quiere esto decir que el coach deba mantener una actitud totalmente impasible, pero sí que su labor pierde en gran medida su valor cuando pretende que uno de sus coachees sea a su vez su coach. Entre los riesgos de actuar así se incluye el de implicarse afectivamente. No es correcta una distancia frígida, pero tampoco una postura en la que las emociones se vean atrapadas. Eso conduce a que el asesoramiento sea menos objetivo y valioso de lo que sería aconsejable.

            El tema de la comunicación interpersonal es otra cuestión de primer orden. Muchos problemas lo son sencillamente por la incapacidad de alguna de las partes de transmitir los propios modos de contemplar la realidad. Lo que engrandece no es el enrocamiento en una postura, sino la capacidad de asimilar lo mejor de cada una de las posibles perspectivas. Pero para que eso sea posible, es imprescindible la apertura sincera al otro, sin prejuicios.

            Como se repite de forma tanto explícita como implícita, ninguna miseria puede sobrepasar el verdadero amor. La gestión de lo imperfecto es necesaria. Entre otros motivos, porque es la única realidad con la que nos encontramos por delante en nuestra actuación, también en las relaciones interpersonales.

            A lo largo del metraje, se hacen referencias de forma permanente a las ventajas de algo que la Iglesia católica ‘inventó’ hace mucho tiempo: la confesión. La función del psiquiatra (no son incompatibles ambas ayudas, como algunos, de uno u otro bando se empeñan en plantear) es la de contribuir a arreglar disfunciones. El sacerdote ha de conceder el perdón de Dios. Ninguna de las dos ‘actividades’ –insisto- excluye necesariamente la otra. Aunque, todo hay que decirlo, cuanto más se confiesa la gente, menos se precisa por lo general de la ayuda del médico de la mente. ¿Será esto porque esa redención que toda persona necesita ha de pasar por una cierta seguridad de haber sido absuelto?

            La formación, sea familiar o empresarial, ha de ser en y de la libertad. Cuando alguien, por ejemplo una madre, procura acaparar demasiado, la reacción suele ser la de huida. Nadie –salvo los muy frágiles- admiten que alguien les condicione su vida de forma continuada. Cada existencia es novedosa. Pueden darse indicaciones, pero no proponer que se siga un determinado esquema. Al final, el exceso de control acaba produciendo, tanto en las familias como en las empresas, una reacción de rechazo. Incluso lo mejor ha de ser sugerido, nunca impuesto.

            En el fondo de aquellas mentes enfermas se encuentra un abuso sexual sufrido por parte de la familia a manos de tres desalmados. El padre, que nunca se implicó en la formación de los hijos, queda al margen de los sucesos.

            En vez de enfrentarse a los hechos, aquello quedó grabado en las vidas de los implicados, que nunca consiguieron rehacerse de aquel trance. Esto lleva a otra conclusión: existen traumas que pueden marcar de manera relevante la vida de las personas. A cada uno le afectan las cosas de manera diversa. Por eso, hay que procurar empatizar, para que la ayuda que se ofrezca sea eficaz.

            Última enseñanza: el acoso sexual (sea o no consumado: más, evidentemente si lo es) puede marcar gravemente a las personas. La sexualidad no es mera genitalidad. En el empleo del cuerpo en actividades sexuales (voluntaria o forzadamente) se implica –velis nolis- toda la persona. Al igual que se pone de manifiesto en ‘Una proposición indecente’, no puede entregarse sólo el cuerpo, porque mientras estamos vivos, somos personas, nunca mera materialidad carnal.

lunes, 15 de diciembre de 2014

KOBA EL TERRIBLE


AMIS, MARTIN, 2004, Koba el Temible. La risa y los 20 millones, Anagrama.


La figura de Stalin ha atraído a múltiples autores. Dictador implacable, tiene el peculiar honor de ser junto a Hitler el tirano que más asesinatos ha incitado. En estaobra, la historia se mezcla con la política y también con la autobiografía (aspecto en el que se excede un tanto). El punto desde el que aborda a Koba –según llamaban a Stalin algunos de sus camaradas- es la sorprendente complacencia con la que muchísimos intelectuales han tratado al implacable  opresor georgiano que afirmó que la muerte de un millón de personas es una mera estadística.


La obra de Amis trata de mostrar que el aforismo de Stalin no sólo es falso –como es evidente para cualquier persona normal-, sino la punta del iceberg de un sistema que ha dañado a la persona como pocos en la historia de la humanidad. Los ataques al autor por tratar de mostrar que nazismo y comunismo son, en el fondo, manifestaciones de una misma inhumanidad le valieron al autor aceradas críticas.


miércoles, 10 de diciembre de 2014

CON RICHARD VAUGHAN y HELENA LÓPEZ-CASARES PARACONTRIBUIR EN LA POST-CRISIS


Tres voces para mejorar con inteligencia creativa ha surgido con la intención de optimizar tres áreas del tejido empresarial: el liderazgo, la comunicación y el emprendimiento.

El corazón de la innovación es la sabia mezcla de ideas y experiencias que posibilitan una nueva realidad. Éste es el espíritu que me he unido a Richard Vaughan y Helena López-Casares.

Hemos diseñado un seminario dinámico e inspirador en el que:

- Helena López-Casares dibuja el arte de la comunicación creativa e influyente.

- Richard Vaughan insufla motivación y espíritu de avance.

- Yo disecciono la gestión de lo imperfecto.

Se trata de un seminario aconsejable para directivos y organizaciones que anhelan ampliar sus límites y transformar sus perspectivas para aplicarlo a su desarrollo y al de sus equipos en esta época de post-crisis, en la que se requiere que incorporemos habilidades como la amplitud de miras, que seamos capaces de gestionar el cambio fuera de la zona de confort o que abordemos la incertidumbre sin miedo.

Los protagonistas trasladamos nuestra experiencia para dar respuesta a grandes necesidades e interrogantes que subyacen en el entorno empresarial.

Richard Vaughan es presidente de Grupo Vaughan, la compañía dedicada a la enseñanza de idiomas conocida por diseñar y llevar a la práctica con éxito, métodos y programas innovadores de la enseñanza de idiomas en España, creador de ideas como VaughanTown, Vaughan Radio o Vaughan TV.

Helena López-Casares es coach, terapeuta, profesional de la comunicación, periodista, formadora, conferenciante, docente, experta en inteligencia emocional y liderazgo, escritora, locutora-directora de programas en Vaughan Radio y en Vaughan TV, directora académica de la Escuela Superior de Inteligencia Corporal y colaboradora de TVE.

lunes, 24 de noviembre de 2014

DE AMOR Y SOMBRA


ALLENDE, ISABEL (1984): De amor y de sombra


Con ágil pluma, y adoptando la posición de un omnisciente personaje, Isabel Allende regresa a analizar sus fantasmas. En esta ocasión, dos personajes, Irene y Francisco, realizan una profunda catarsis personal a través del mutuo amor.

A modo de imitación de Shakespeare, la autora analiza los sentimientos del amor y el odio y muchos de los complementos que los rodean. Al cabo, vencerá el amor que tiene como referencia la dignidad y la libertad de la criatura humana.

Su parentesco con Salvador Allende (su padre era primo del comunista chileno) le ha llevado a enfocar su obra como una permanente obsesión por rehacer las cuentas del pasado. El libro resulta interesante para verificar una vez más cómo el fanatismo cerril, independientemente del color que cada uno propugne, puede llevar a la obcecación a profesionales que por lo demás son eficaces en su trabajo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

EL POLÍTICO

Título: El político

Director: Robert Rossen

Intérpretes: Broderick Crawford, John Ireland, Joanne Dru, John Derek y Mercedes McCambridge.

Año: 1949

Temas: Administración Pública. Muerte. Patologías. Periodismo de investigación. Poder y liderazgo. Prudencia en los proyectos. Publicidad. Retribución. Socios. Totalitarismo. Violencia.

            Willie Stark (Broderick Crawford) es un hombre de campo, sin muchas luces; su mujer es el apoyo fundamental de su vida. Stark decide lanzarse al mundo de la política, porque desea que las cosas funcionen mejor en su tierra. Sospecha –y parece que con bastante razón- que quienes ocupan los puestos de poder, lo hacen mucho más para sacar provecho que para servir a sus conciudadanos. Se lo dicen claramente: sobre el tema de las comisiones no aceptan ninguna intromisión.
            El gobernador a quien se enfrenta tiene a sus subordinados “bajo control”, y asustados. Se permite ridiculizar a unos y a otros, porque cuenta con la razón de la fuerza. Así lo demuestran con el hijo de Stark (John Derek), a quien dan una paliza cuando reparte pasquines a favor de la candidatura de su padre.
            Aparece entonces un periodista, enviado para cubrir la información. Éste, cuando le es posible, vuelve al “hogar”, pero allí las cosas no son fáciles, porque su padre fue sustituido por un padrastro, con quien las relaciones no resultan sencillas: sus visiones del mundo –una, muy pragmática; otra, idealista- es difícil que confluyan. El padrastro no aprecia a Stark. Cuando el periodista afirma:
            -A mucha gente le gusta...
la respuesta es radical:
            -Mucha gente es idiota.
            El idealismo, un tanto ineducado, le lleva a gritar a su madre, cuando ésta le anima a pacificarse:
            -Tú necesitas los coches, los trajes y las mentiras.
            A pesar del apoyo de muchos, Stark es derrotado, y concluye:
            -He perdido. ¡Se acabó! En la política todo es transitorio.
Vuelve a sus estudios de derecho, y con la ayuda de su esposa acaba licenciándose y montando un bufete. Será entonces cuando un accidente –causado probablemente por lo mal construida que estaba la escuela, por haberse dedicado demasiado dinero a comisiones y poco a buen cemento- le lance de nuevo a la palestra. Contribuye a ello el que uno de los candidatos pretenda emplearle como ariete para restar votos al otro.
De repente, y cuando le hacen ver que está siendo un títere en manos de los demás, Stark reacciona. Ya es tarde, y no logra remontar, pero al ser derrotado asegura:
-He aprendido cómo vencer.
Comienza entonces una larga carrera en la que imita las costumbres de quienes hasta ese momento despreciaba y hostigaba. Cuando llega a ser gobernador, todos aquellos que anteriormente no querían ni verle, comienzan a bailarle el agua.
Profundos han sido los cambios en Stark, que llega a afirmar:
-El bien sale del mal,
y también:
-¿Quién dicta lo que es bueno y lo que es malo?
Esta parte del metraje es tremenda, porque Stark va cayendo en todas las miserias que había azotado previamente, y... en más. “Utiliza” a su familia, para dar imagen; pacta para conseguir fondos; busca sustitutas afectivas a su mujer, y luego una detrás de otras...
Llega a promover un asesinato para defender a su hijo, implicado en un accidente de coche cuando conducía borracho. Emplea las más lamentables técnicas del chantaje, para que todo el mundo acabe haciendo lo que él desea.
Al final, el hijo del ex-fiscal general, que se ha suicidado a consecuencia de un viejo y feo asunto que le es echado en cara, dispara al político Stark cuando acaba de quedar libre en un juicio en el que estaba acusado de incitación al asesinato.
Cuando agoniza, aún asegura Stark que podría haber dominado el mundo, y no acaba de entender:
-¿Por qué sucede esto? ¿Por qué? (buena pregunta que todo el mundo –incluidos los directivos- debería formularse con frecuencia, desde mucho antes que llegue la muerte).
Basada en la vida del senador Huey Long, la película ganó varios Óscars. Era, a su vez, una adaptación de la novela más popular de Robert Penn Warren.
Muchas son las enseñanzas de este celuloide. Apunto sólo tres:
1.- El poder tiene una capacidad corruptora difícil de superar. Quizá, porque lo único que el hombre no puede soportar es el éxito...
2.- La aceleración vital empuja a alejarse de amigos y familia, que podrían ayudar a mantener el necesario equilibrio vital.
3.- En el fondo todos somos muy parecidos. Cuando se clama, “es que la gente…”, habría que recordar que “la gente somos nosotros”, y que para no caer en lo mismo en que los otros tropiezan es preciso reforzar mucho la formación.

lunes, 10 de noviembre de 2014

LA SEÑORITA


ANDRIC, IVO (1945): La señorita

Ivo Andric recibió el premio nobel de literatura en 1961. Tres lustros antes había escrito una obra magistral titulada La señorita. Su construcción es circular: acaba donde empezó. La protagonista es RajkaRadakovic. Corre el año 1900 en Sarajevo. Rajka es la hija única de un acaudalado comerciante. En plena agonía, el progenitor hace prometer a la niña, de apenas 15 años, que ella se hará cargo de la casa.

La obsesión es el ahorro, que se transforma en obsesiva y perniciosa avaricia. Rajka sólo tiene un objetivo en su vida: no gastar. Olvida que casi siempre es muestra de inteligencia centrarse en el presente en vez de reenviar a un impredecible futuro opciones de sano disfrute.


Al cabo, la protagonista fallece sola, de un infarto, porque al haber situado el mojado gabán en el salón –ahorra también en luz- piensa que un ladrón ha entrado en la casa. Ser austeros para no ser carga de nadie en el futuro es una gran idea. Vivir pobre para morir rica, errada decisión


lunes, 27 de octubre de 2014

HITLER Y CHURCHILL


ANDREWS, ROBERT (2002): Hitler y Churchill. Los secretos del liderazgo, Taurus


Algunos siglos pueden ser encuadrados más por personas que por sucesos. En el siglo XX sucedió esto. Las elegidas por Andrews son, sin duda, dos aparentes opuestos. En realidad, Hitler y Churchill –sugiere el autor- se parecían mucho más de lo que a primera vista pudiera parecer. Tanto, que durante lo juicios de Nuremberg –esto lo omite el autor-, el británico confiaba a su segundo:
            -Si llegamos nosotros a haber perdido la guerra, cómo habríamos acabado…
Bien sabía el empedernido bebedor y fumador de puros que bastantes de los crímenes que estaban conduciendo a la horca a los nazis también los habían cometido ellos. Entre otros, el bombardeo indiscriminado e innecesario a efectos bélicos de población civil. 
Algunas sugerencias de Andrews son relevantes. Por ejemplo, la apertura de mente que genera viajar. Despreciar lo que uno no conoce es un triste modo de actuar propio de un gañán. Hitler lo hizo con frecuencia. De forma particularmente destacada cuando al entrar Estados Unidos en guerra, el cabo austriaco brindó asegurando que los norteamericanos no alterarían para nada el curso de los acontecimientos.
Aunque la obra está mucho más centrada en Churchill que en Hitler aporta reflexiones novedosas sobre ambos.

lunes, 20 de octubre de 2014

LA PLAYA


Título: La Playa

Director: Danny Boyle

Intérpretes: Leonardo DiCaprio, Tilda Swinton, Virginie Ledoyen, Guillaume Canet, Robert Carlyle, Paterson Jospeh.

Año: 1999

Temas: Discriminación. Intraemprendizaje. Juntas de accionistas. Muerte. Obediencia. Refugio afectivo. Selección de personal. Sentido del trabajo. Socios. Valores. Violencia.


            El desencanto de la profesión lleva a Richard (DiCaprio) a buscar nuevos modos de vivir la vida. Ese algo que se busca siempre, que dé razón del propio quehacer, pretende encontrarlo en un viaje por Oriente, siguiendo la pista de tantos europeos que se lanzaron “to feel the road” en Thailandia, en la década de los setenta, tal vez por la desilusión ante aquel movimiento parisino que tanto había prometido y que se disolvió como un azucarillo en anís.

            No sin ironía explicita una voz en off en qué queda muchas veces esa ansia de búsqueda de novedades: en ver la televisión en la habitación de un hotel en un país en el que uno no conoce a nadie. Y es que el downsizing no es sencillo: no basta con afirmar que el trabajo no lo es todo, es preciso descubrir qué hacer con el propio tiempo libre, para que matarse en el trabajo no sea sucedido por un intento de matar un tiempo que se ignora a qué dedicar.

            Como en otros trabajos precedentes (A tumba abierta: la búsqueda de la felicidad en el dinero; Trainspotting: al mismo objetivo, pero gracias a la droga), Danny Boyle sigue señalando la necesidad de encontrar esa plenitud. Lástima que sus intentos (en este caso mediante la adaptación del libro de Alex Garland) sigan sin dar resultados plenamente satisfactorios.

            En la situación de desasosiego mencionada se encuentra nuestro protagonista al comienzo del metraje -a decir verdad, peor que la descrita-, porque el hotel es un hostal de mala muerte, donde no hay televisión y el ruido de fondo está formado por el retozar de una pareja de franceses, el monótono ruido de un ventilador de techo, con la posibilidad de observar cómo docenas de cucarachas corren en todas direcciones. 

            De repente, otro compañero de sudores irrumpe en su vida, con promesas profundamenta halagüeñas: la búsqueda de la perfección, la posibilidad de aprender a controlar las propias sensaciones, el lugar perfecto en el que es posible hacer “lo diferente”... Todos los componentes de la utopía van encontrando su lugar en la conversación: una colectividad perfecta y reducida, la exclusividad, el secreto, la respuestas a las necesidades profundas de la persona. DiCaprio añade un elemento más: su vocación es la búsqueda del placer (desconociendo la enseñanza de Joubert: que el placer es la felicidad, pero sólo de una parte del cuerpo).

            De acuerdo con la pareja que “le dio la noche”, y tras el suicidio de quien prometía tantos bienes, se lanzan a la búsqueda del sentido de su propia vida, con un lema que es altamente significativo y muy útil para lo que se refiere al conocimiento práctico:

            -Si no lo intentamos, no lo sabremos.

            Durante el acercamiento al “paraíso”, y tras un incidente protagonizado por sus acompañantes, se señala que entonces, como en muchas otras circunstancias:

            -Ahora es tarde para volver atrás.

            Y ese razonamiento sirve para acelerar el esfuerzo y llegar hasta la isla. Pero una vez en ella, no resulta sencillo alcanzar “la playa”, y en una escena que no tiene desperdicio, mientras los hombres discuten sobre tonterías es la chica la que vuelve a demostrar que sólo quien está dispuesto a arriesgar supera obstáculos aparentemente insalvables.

            La sociedad a la que llegan tiene aparentes ventajas: un entorno envidiable, la presencia voluntaria de todos, el sentimiento de pertenencia a un “club” de privilegiados... Pero la persona –tal como ha sido pacíficamente aceptado también en lo intelectual hasta el siglo XVIII- tiene semejantes necesidades, anhelos y deseos, independientemente de las coordenadas espacio-temporales. La existencia “sin reglas” es impensable, y pronto van siendo puesto de manifiesto en la película. Entre otras, destaca una fundamental y particularmente bien tratada: el valor de la fidelidad.

            En una sociedad como ésa a la que DiCaprio y sus compañeros franceses se han incorporado, es evidente que es particularmente fácil que “los cruces” sexuales se multipliquen. Y así es. Curiosidad: también la “infidelidad” tiene sus reglas. Una de ellas es la discreción. Todo podría hacerse mientras los otros no se enteren. Otra: cada uno justifica su propia deslealtad, pero se afea al contrario la suya. En el mundo de la empresa, también se viven habitualmente estas –en apariencia- sorprendentes situaciones: un directivo puede cobrar verdaderas barbaridades (totalmente desproporcionadas), pero ¡ay de aquel que gaste unas pesetas de más del material de la compañía, aunque su sueldo por las circunstancias que sean resulte radicalmente injusto por escaso!

            Las enseñanas van sucediéndose en esta misma línea: DiCaprio asesinará a un miembro de la colectividad, pero cuando las tornas cambien y sea él el amenazado hará un alegato en defensa de la propia vida como el que hubiera hecho el pobre desgraciado con quien él acabó poco antes; la apariencia de libertad se ve marcada por la autoridad dictatorial de quien se ha erigido en representante...

            A pesar del cierto caos narrativo y de lo irregular del guión, los mensajes van apareciendo en muchos momentos. Por ejemplo, la necesidad de practicar un buen sistema de “socialización” en una organización, porque la gente, en el fondo, lo que desea es sentirse integrado. Así lo dicen: creo en el paraíso. Lo importante no es dónde vas, sino cómo te sientes al formar parte de algo. Ese momento es para siempre.

            Ese deseo permanentemente repetido de que nadie estropee su paraíso, de que nada perjudique su diversión, se ve finalmente enturbiado por un conjunto de circunstancias, que pueden resumirse en la carencia de determinadas habilidades directivas en los miembros del grupo: generosidad, discreción, esfuerzo, etc. Quizá han ido a buscar el paraíso demasiado lejos y deberían haberlo procurado más bien en su puesto de trabajo, realizado sin el ansia descarnada del mercantilismo imperante.

           

           

lunes, 13 de octubre de 2014

UN DÍA EN LA ANTIGUA ROMA


ANGELA, ALBERTO (2009): Un día en la antigua Roma, esfera de los libros

Cada generación, y dentro de ella cada persona, tiene la inclinación a considerar que el mundo comenzó cuando ella llegó y que de algún modo concluirá cuando ella también lo haga. Le lectura reflexionada de textos históricos contribuye a descubrir que eso no es así. Realidades que parecen sumamente novedosas ya sucedieron. Soluciones y errores ahora reiterados cuentan con antecedentes.

 En Un día en la antigua Romase describen costumbres y sucesos que, con minúsculas variaciones. siguen acaeciendo cuando se escriben estas líneas. Han variado los matices –hoy se prefiere el vino sin aguar-, pero la descripción de una tasca romana resulta extraordinariamente semejante a la de un bar contemporáneo.

 Las aspiraciones, las inquietudes, los amores, los sufrimientos, los anhelos más íntimos, personales y colectivos, que hoy en día experimentamos son tan semejantes que hacen buena la expresión que tantas veces he reiterado: hablar de griegos y romanos es hablar de nosotros mismos. Ojalá fuésemos capaces de aprender más de sus aciertos para obviar los yerros que cometieron, y que muchas veces hoy siguen siendo idénticos. En ocasiones, por perversidad; en otras, por simple ignorancia.

lunes, 29 de septiembre de 2014

ANÍBAL


ANTHONY DURHAM, David (2006): Aníbal. El orgullo de Cartago, Zeta.


La vida de Aníbal es esencial para comprender la segunda guerra púnica, pues fue su principal adalid. El luchador cartaginés optó por transformar la estrategia corporativa de su pueblo. Hasta el momento, los de Cartago-Das habían optado por aceptar el statu quo, mientras dejaban a los romanos tomar la iniciativa en los diversos frentes. Habían asumido un papel totalmente secundario.

El hijo de Amílcar fue capaz de remover rutinas consolidadas para pasar a la acción. Durante largos años llevaría de cabeza a los ejércitos romanos. Su liderazgo se fundamentó en su capacidad de dar ejemplo a sus subordinados. No conoció el miedo o, al menos, no dejó que nadie lo detectara.

Su principal enemigo no estuvo nunca fuera, sino dentro de su organización. Cuando tenía el triunfo al alcance de la mano fueron sus propios compatriotas los que pusieron palos en la rueda para que no pudiera culminar su triunfo definitivo tras la batalla de Cannas. Una vez más fue el fuego amigo el que impidió que una organización –en esta ocasión Cartago- venciera a sus opositores.

lunes, 22 de septiembre de 2014

UN PLAN SENCILLO


Título: Un plan sencillo
Director: Sam Raimi
Intérpretes: Bill Paxton, Billy Bob Thornton, Bridget Fonda,  Brent Briscoe, Jack Walash, Chelice Ross, Gary Cole.
Año: 1998
Temas: Ambición. Codicia. Profesionalidad. Prudencia en los proyectos. Refugio afectivo. Selección de personal. Sinceridad. Socios.
             Un avión sufre un accidente la tarde de Nochebuena y se estrella cerca de un pequeño pueblo del Medio Oeste. Hank (Bill Paxton), su hermano Jacob (Billy Bob Thornton) y su amigo Lou  (Brent Briscoe) encuentran los restos de la aeronave.
            La descripción de personajes es extraordinaria desde el primer momento. Hank es hombre que cree controlar las situaciones. Es un puritano, las cosas son como deben ser y hay que optar por lo ‘correcto’. Su hermano Jacob es un disminuido psíquico y se fía en parte de su hermano, pero se lleva bien con Lou, un incontinente verbal con quien sólo un idiota podría trabar amistad.
            Al acercarse al avión surgen dudas sobre si entrar o no. Al hacerlo descubren que junto al  cadáver del piloto se encuentra un maletín con cuatro millones de dólares. Surgen las primeras dudas éticas: ¿dejarlo allí? ¿entregarlo a la policía? Al final se deciden por lo más conveniente para ellos: quedárselo.
Algo que parecía muy sencillo va complicándose: sospechan que alguien les ha visto. A pesar de ello, Sarah (Bridget Fonda), la mujer de Hank, no piensa en renunciar a lo que ya considera su derecho a una parte: muchos sueños acumulados podrían hacerse realidad con aquel recién descubierto tesoro, manipulará a su marido para lograr sus fines.
Tras varios años de inactividad Sam Raini regresó con un metraje inspirado en una obra de Scott B. Smith, que se avino a elaborar también el guión. Antes de que se llegue a conocer el origen de aquellos dineros, van descubriéndose los peores sentimientos que pueden surgir del interior del hombre cuando es la codicia la que rige las decisiones. Estalla así la envidia, la rabia, la traición, la ambición desmedia...
El mensaje es muy interesante: personas corrientes puestas ante situaciones límites pueden –y suelen- reaccionar de manera totalmente sorprendente. Más, cuando lo que está en juego es la codicia y pensar que de golpe pueden haber solucionado el futuro de sus vidas. Destaca sin duda la actitud de Sarah, que va imponiendo su punto de vista tanto sobre su marido como sobre su cuñado.
Al igual que Fargo, película con la que es inevitable comparar ésta, es la codicia la que mueve a los personajes, y los conduce hacia el abismo. En el fondo no es sino la hubrys de los griegos: el mal atrae al mal y arrastra hacia el peor de los derrumbaderos.
Son múltiples las enseñanzas que pueden espigarse:
1.- Los tontos acaban uniéndose a los idiotas. Si hay algo por lo que no destaque ninguno de los protagonistas es por su nivel de inteligencia. Se encuentran más bien en el perfil bajo de la campana de Gausse. Eso les lleva a no saber echar marcha atrás.
2.- Las mujeres tienen una perspicacia especial en muchos casos. Lo triste es que en ocasiones aplican esa inteligencia al mal. Entonces, es frecuente que sepan ser más perversas que el hombre. Las argumentaciones de Sarah son antológicas.
3.- El dinero puede ayudar a encontrar la felicidad cuando es honradamente conseguido. Cuando, por el contrario, procede de malas artes o –aunque sea de buenas- desembarca como de golpe en una vida, es probable que la gente no sepa asimilar ese flujo de posibilidades. Aprender a gestionarlas es un proceso largo y pocos logran incorporar esa ciencia de forma rápida a sus vidas. En la mayor parte de los casos, una gran herencia, una lotería, etc., destroza la existencia de alguien que hubiera alcanzado razonablemente la felicidad.
4.- La amistad tiende a enturbiarse cuando falta la preocupación por el bien del otro, sin más. Merece la pena recordar la enseñanza Aristotélica al respecto. Escribía así el Estagirita en su Ética a Nicómaco: “Cuando la causa de la amistad se quiebra, también se disuelve ésta, pues sólo existía en función del motivo. Ese tipo de amistad se da más en los viejos (a esas edades se busca más lo útil que lo placentero), pero también en los maduros y en los jóvenes más interesados por la personal conveniencia. Esas amistades no se prolongan mucho tiempo, pues en ocasiones ni siquiera se resultan agradables. No necesitarán ese trato si no se son mutuamente útiles, ya que sólo son gratos el uno al otro en función de obtener algún beneficio”.
A pesar de la longitud de la cita, merece la pena recoger unas reflexiones de Aristóteles que se encuentran en esa misma obra, un poco más adelante: “La amistad perfecta es propia de las personas buenas y semejantemente virtuosas. En la medida de su humanidad desean el bien mutuo. Quienes anhelan el bien de sus amigos por causa de éstos, resultan los mejores amigos. Su disposición procede de su ser y no por accidente: permanecerá mientras sean buenos, y la virtud es algo estable.
            Cada uno es bueno en sentido absoluto, y también para el amigo. Quienes son buenos no lo son sólo en sí mismos, sino que resultan útiles unos para otros. También son agradables en sí mismos, y unos para otros. Cada uno encuentra cierto gozo en las actividades que le son propias y en las que son semejantes, y quienes son buenos las tienen iguales o parecidas.
            Es razonable, pues, que una amistad de ese tipo sea permanente, pues contiene todas las condiciones para ella. Toda amistad es causada por algún bien o placer, sea absoluto sea para aquel a quien ama, y existe en virtud de una semejanza. Esos componentes se dan en este tipo de amistad por el carácter de los amigos, ya que, además de la semejanza en otros aspectos, lo que es absolutamente bueno también es esencialmente agradable. En consecuencia, tanto el afecto como la amistad alcanzan en ellos el más alto grado y la mayor excelencia.
            Las verdaderas amistades, sin embargo, son escasas, porque no hay mucha gente así”.
5.- Las estructuras de bien ayudan a comportarse correctamente. Las de mal no obligan a ser perverso, pero contribuyen a que eso suceda.
6.- Cada persona tiene al menos un amigo a quien contará lo que ha escuchado. Por eso, la discreción en los temas importantes ha de ser absoluta, si no quiere descubrirse después que lo que se dijo confidencialmente ha saltado a la luz pública.
7.- El principio de que el muerto al hoyo y el vivo al bollo es más aplicable cuando es la riqueza lo que ha empezado a ser la única referencia de las decisiones vitales.
En cierto momento, comenta Lou, refiriéndose al hallazgo:
-Es el sueño americano en una mochila.
Con el poco sentido común que aún le queda, responde Hank:
-El sueño americano se trabaja, no se roba.
Quizá lo más impresionante de la película sea que si uno asume de verdad las coordenadas propuestas, puede llegar a aceptar que no está definitivamente escrito que uno eligiera una actuación correcta en una situación límite como la planteada.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

2 de octubre DE 2014 Presentación de EL MANAGEMENT DEL III REICH




El próximo 2 de octubre, a las 19:00, tendrá lugar en la EOI, (Gregorio del Amo, 6 / 26040 Madrid) la presentación de El management del III Reich. En esa obra he detallado los modos de gobierno creados y/o empleados por Adolf Hitler y su camarilla de colaboradores durante el imperio nazi.

Quien desee asistir, puede hacerlo tras inscribirse siguiendo las sencillas instrucciones del siguiente link: http://descargas.lideditorial.com/descargas/comunicacion/convo_el_management_del_III_Reich_c.html

La presentación contará con la presencia y exposición de dos directores generales:  Josep Jordan y Luis Poblador. También intervendrán José Ramón Álvarez Redondo, decano de la Escuela de Organización Industrial, y Nuria Coronado, editora de LID.

Desde que se publicó el libro, antes del verano, han aparecido numerosas reseñas y entrevistas. Facilito aquí el link a algunas:





Es una buena ocasión para charlar con quienes están interesados en la mejora de sus organizaciones, tanto desde el punto de vista de resultados como de personas.

¡Nos vemos!



lunes, 15 de septiembre de 2014

GUERRILLEROS


ABELLA, RAFAEL, y  NART, JAVIER (2007): Guerrilleros. El pueblo español en armas contra Napoleón (1808-1814), temas de hoy.


Uno de los problemas que arrastra España como colectivo es haber consentido que otros escribieran su historia. Por motivos en ocasiones espurios se han descrito hechos que para nada responden a la realidad. Como todo colectivo, se han producido comportamientos sublimes y otros penosos. Los anglosajones han sabido cuidar mucho más el marketing de su pasado cubriendo de imprecisiones y negatividades el de nuestros ancestros.


Resulta recomendable el esfuerzo por quitarse de encima inapropiados complejos de inferioridad. Fue en España, por ejemplo, donde arrancó el declive del imperio napoleónico. Y se originó gracias a la bravura de miles de nuestros compatriotas, que en todos los rincones se alzaron contra el dictador corso y sus tropas mercenarias.


En Guerrilleros. El pueblo español en armas contra Napoleón, los autores han llevado a cabo un proceso de reflexión en el que, con sana objetividad, describen sucesos y comportamientos de los que España debería sentirse plenamente orgullosa.

lunes, 25 de agosto de 2014

GULAG


APPLEBAUM, ANNE (2011): Gulag, Debate.

Se han escrito innumerables libros sobre los campos de concentración y exterminio nazis. Muchos menos se han dedicado a la narración de las barbaridades cometidas por los comunistas. AnneApplebaum ha escrito un apasionante documento en el que se trata de dar razón de los olvidados  prisioneros en la interminable Siberia.

La gestión por terror fue aplicada por Lenin y superada indudablemente por Stalin, a quien gustaba ser llamado el padrecito. Sin embargo, fue el mayor dictador asesino de la historia. Millones de personas padecieron en sus carnes la inhumana ideología hitleriana, pero más aún fueron los que soportaron la criminal maquinaria criminal bolchevique. Cuando el miedo es un instrumento de control de un colectivo, identificar las razones por las que uno fue condenado es una simpleza.

Si hubiera que seleccionar una obra para hacerse una primera idea de en qué consistieron los campos de exterminio bolcheviques, la de Applebaum es una buena opción.

lunes, 18 de agosto de 2014

PATCH ADAMS


Título: Patch Adams

Director: Tom Shadyac

Intérpretes: Robin Williams, Monica Potter, Daniel London, Philip Seymour Hoffman, Bob Gunton, Josef Sommer, Irma P. Hall.

Música: Marc Shaiman.

Año: 1998

Temas: Carrera Profesional. Control presupuestario. Creación de empresa. Dirección Por Amenazas. Estabilidad en los Negocios. Gestión del Cambio. Profesionalidad. Proyectos empresariales. Refugio afectivo.


            Con el habitual tono cómico de las actuaciones de Robin Williams, nos encontramos con una tragicomedia basada en hechos reales. El Dr. Hunter D. Adams, tras estar encerrado en un psiquiátrico, por propia voluntad ya que estuvo a punto de suicidarse, decide comenzar estudios de Medicina en la Universidad de Virginia.

            Sus peculiares tesis introdujeron factores claramente novedosos en la sanidad norteamericana. Fundamentalmente, su apoyo a la personalización de los pacientes (a modo de ejemplo -¡y qué razón tiene-¡: no se les debe tratar por número de cama, sino por su nombre), su creencia en la necesidad de una sanidad gratuita, y la risa como terapia curativa contra el sufrimiento.

            La película fue candidata al Óscar 1998 a la mejor banda sonora de musical o comedia.

            Muchos son los defectos de este metraje, entre los que destaca la superficialidad de los planteamientos éticos, un simplón maniqueísmo (los buenos son quienes apoyan las tesis del doctor Adams, los demás son todos impresentables), la tendencia a bromas de sal gruesa (que culmina con el desnudo trasero de Robin Williams en la ceremonia de graduación), el exceso de sentimentalismo (capa con la que Hollywood embadurna en demasía sus comedias), etc.

            Con todo, muchas son –para nuestros temas de interés- las enseñanzas que pueden detectarse en esta película:

            1.- Las cosas pueden siempre ser hechas de otro modo. Considerar que porque la medicina ha sido ejercida durante décadas de determinada forma ya no queda más que repetir los mismos esquemas, supone autobloquearse la posibilidad de la novedad. Esto es lo que pretende el decano de la Facultad (sobre quien se carga demasiado la mano: en el fondo parece un buen hombre, aunque su carencia de imaginación sea significativa).

            2.- Un buen proyecto encuentra siempre gente dispuesta a apoyarlo. Aunque inicialmente el doctor Adams esté muy sólo, pronto otros vienen a echarle una mano, aun a costa de horas de sueño. Además, cuando la iniciativa está empezando a cuajar, un benefactor resuelve la cuestión económica. Dicho de otro modo: si se esperase a tener todo resuelto para emprender una actividad del tipo que sea, la mayoría se quedarían sencillamente en el tintero.

            3.- Humanizar las relaciones es algo fundamental. Con rigideces se logran determinados objetivos, pero otros –a veces tanto o más valiosos- necesitan de un trato humano más flexible.

            4.- Entender a la gente exige perder tiempo. Quien dedica dos minutos a cada paciente (porque de otro modo no le saldría una buena cuenta de explotación) será un buen médico-robot, pero nunca un buen doctor-persona humana.

            5.- Tanto en medio del éxito como en el fiasco, es preciso el amor. La afectividad ha de ser adecuadamente resuelta, porque de otro modo no puede aguantarse demasiado tiempo con suficiente paz. En el caso que nos ocupa, Carin (Mónica Potter) es el apoyo fundamental del Doctor Adams. Sin ella –al inicio desde la barrera sencillamente y luego ya en medio de la batalla- muy probablemente no hubiera salido adelante el proyecto.

            6.- Por duro que parezca, si la iniciativa es buena (en este caso la puesta en marcha del Gesunheti Institute), las personas pueden ser sustituidas. De hecho, cuando Carin es asesinada por un depresivo, la iniciativa acaba yendo adelante.

            7.- Junto a los líderes (aquí, Adams), es preciso que haya gente con los pies muy en la tierra que sepa suplir las lagunas que los ‘grandes’ sabios van dejando detrás de sí: el aprovisionamiento ha de ser anunciado, y en parte resuelto, por Mitch (Philip Seymour Hoffman), porque el líder estaba demasiado ocupado en las estrategias y también en los flirteos con Carin.

            8.- Es posible –y en cierto modo necesario- que la persona encuentre la felicidad en el trabajo. El intento de expulsión de la facultad de Adams, se fundamenta –entre otros argumentos- en que es ‘excesivamente feliz’. En lo que supongo es un alarde de fantasía, el guionista pone en boca del comité médico al que Adams recurre, la recomendación al director del hospital de que también él debería intentar ser algo más feliz.


            Sobre una de las cuestiones de fondo planteadas en el metraje: la necesidad o no de contar con unas estructuras rígidas en el trabajo (en este caso, por ejemplo, que no se acerque el médico al enfermo, al menos antes de tercero de carrera), me permito sugerir la lectura del interesantísimo trabajo de Rob Goffee y Gareth Jones (1996): What holds the Modern Company together, Harvard Business Review, pues allí se analiza brillantemente la conveniencia o no de fomentar un ambiente donde las relaciones gratas suplan la inflexibilidad.

Es obvio que hay que mejorar las relaciones interpersonales, pero eso no significa eliminar cualquier tipo de autoridad: sencillamente habrá que ejercerla de otra manera más participativa, y contar mucho más con la opinión de los subordinados. Entre otros motivos, porque cada vez la gente tiene más formación y, en consecuencia, más posibilidades de aportar sugerencias creativas.


lunes, 11 de agosto de 2014

LOS ESPAÑOLES DE STALIN


ARASA, DANIEL (2005) Los españoles de Stalin, Belacqua


Interesante y muy documentado, este libro da a conocer la presencia de españoles -niños de la guerra, dirigentes comunistas exiliados, antiguos militares republicanos-, en la Unión soviética. Algunos fueron guerrilleros; otros, aviadores…

Algunos habían llegado porque era el lugar más alejado al que dirigirse. Otros, porque fueron enviados allí para huir de los combates en España. También llegaron quienes vibraban ilusionados por el modo de entender la sociedad de los bolcheviques. Pronto se nublaron aquellos entusiasmos.

Lucharon en no pocos casos españoles contra españoles, porque también en el ejército alemán hubo hispanos. Algunos incluso cambiaron sucesivas veces de bando.

En la reflexión de lo leído surge el deseo de que ningún fanatismo lo llamen de izquierdas o de derechas conduzca de nuevo a semejante locura colectiva.

lunes, 28 de julio de 2014

PLUTO


ARISTÓFANES: Pluto.

 Los clásicos lo son no por haber trabajado hace muchos años, sino por haber superado el filtro cruel que es verse rodeado de banalidades. Millones de libros escritos en la historia, infinidad de canciones compuestas, incontables frases pronunciadas… Sólo unos pocos trascienden. Para lograrlo, algo novedoso deben aportar.

Aristófanes escribió su Pluto entorno al año 380 a.C. Su objetivo era burlarse de los ricos políticos atenienses, tan adinerados en su mayoría como carentes de calidad humana (lo que en ocasiones se denominan virtudes).

Cremilo, un anciano ciudadano ateniense, y su siervo Cario son los protagonistas de este enredo en el que el objetivo de las chanzas son quienes convierten los bienes en obsesión que centra sus esfuerzos. Pluto, dios de la riqueza, es ciego. Al recuperar la vista distribuye con sentido común: sólo da a los buenos. La codicia se ve entonces complementada por una feroz envidia de quienes, siendo malos, se ven desposeídos.

Cuando nosotros desaparezcamos de la faz de la tierra, otros seguirán aprendiendo de Aristófanes y Pluto, el dios de las riquezas.


lunes, 21 de julio de 2014

OJOS DE SERPIENTE


Título: Ojos de serpiente

Director: Brian De Palma

Intérpretes: Nicolas Cage, Gary Sinise, John Heard y Caria Gugino.

Año: 1993

Temas: Administración Pública. Amor y trabajo. Apariencias. Codicia. Ética en los Negocios. Lealtad. Profesionalidad. Refugio afectivo.

            A punto está de comenzar un combate de boxeo. Ha llegado Rick Santoro (Nicolas Cage), un detective corrupto, para controlar la situación. Conoce a muchos de los más peligrosos delincuentes. Entre otros motivos, porque con algunos de ellos es él mismo un buen socio.

            Para ver aquella lid, en el estadio de Atlantic City, llega el secretario de defensa de los Estados Unidos. De su serguridad es responsable el comandante de marina Kevin Dunn, íntimo amigo de Santoro.

            Al comienzo todo está en orden, pero de repente algo se tuerce. Una chica disfrada llega para hablar con el secretario de defensa, y otra moza de buen ver se aproxima. Kevin Dunn se dirige a la segunda, mientras Santoro se queda viendo la monumental batalla entre los dos colosos. De repente, un disparo, y un muerto: el político ha pagado con su vida. También la chica ha sido herida. El problema es que todos, los catorce mil espectadores, los dos boxeadores y hasta el cuerpo de seguridad, son sospechosos.

            Ese comienzo estupendo, dura algo más de quince minutos. Luego, poco a poco, el guión va perdiendo fuerza. Sin embargo, se suceden enseñanza para quienes desenvuelven su vida en el ámbito empresarial. He aquí algunas:

            1.- Un profesional, como es el caso de Santoro, que es llamado por su mujer, su hija y una amante en la misma noche, difícilmente es de fiar. No es preciso ser bueno en lo moral para serlo en lo profesional, pero un poquito sí ayuda el llevarse bien con uno mismo, para dar respuesta a los problemas que se presentan cada jornada.

            2.- Santoro parece despistado, pero en realidad está más atento a su negocio de lo que parece. Recuerda en cada momento los diferentes sucesos que han ido desarrollándose en esa complicada noche. Hilando cabos, podrá dar con los responsables.

            3.- Para el oficial de marina, que ha sido el promotor del asesinato del secretario de Estado, la única regla definitiva es que el fin justifica los medios. Cuando el político no quiere ayudar a desarrollar determinada arma a causa de los costes, la liquidación del obstáculo es la alternativa más sabia que se le ocurre.

            4.- La gente hace cosas malas -¡todos somos la gente!-, pero da vergüenza que se sepa. Así, el gordinflón del hotel que no hubiera tenido inconveniente en ser infiel a su esposa, cuando aquello puede ser descubierto, se defiende:

            -Estaba escribiendo a mi mujer..., explica con una absurda mentira.

            5.- El suicidio nunca es salida, como cree el militar traidor. Demuestra con ese acto que es consciente de que lo realizado ha sido una infamia, pero un desastre no se resuelve con una nueva calamidad aún peor.

            6.- Con demasiada frecuencia se emplea el argumento del bien de terceros para el propio enriquecimiento. Así, el desarrollo de un nuevo armamento costoso es la excusa de aquellos militares sin escrúpulos para llenarse ellos los bolsillos.

            7.- La debilidad de las personas, en este caso del boxeador, no procede de su falta de energía (en otros, de la ausencia de profesionalidad), sino de una libertad mal empleada. En el caso que nos ocupa, ser un ludópata le deja sin elementos de defensa: necesita dinero y está dispuesto a traicionar y a traicionarse a sí mismo para salir adelante. Una vez que se ha introducido en un pozo sin fondo, sigue escavando...

            8.- Algunos pragmáticos se aprovechan del idealismo de otros para lograr sus fines (a veces, pérfidos; otras veces, estupendos, pero que se tornan menos buenos por la manipulación a la que se somete a los instrumentos). Un palestino sin miedo a la muerte, y con ansias de venganza, es el medio empleado para asesinar. Luego, sin que él lo sepa (quien se mete en camisas de once varas acaba saliendo escaldado), es él el asesinado por aquellos pragmáticos que sólo están interesados en los bienes materiales. El idealismo del palestino ha sido sólo una arma más que podía y ha sido empleada.

            9.- En torno al minuto 90 del metraje puede escucharse una relevante conversación. Esa escena puede ser buena para una interesante discusión sobre las acciones de doble efecto y sobre la cooperación directa al mal. Si, como sugiere el militar, todo está permitido en función de un bien mayor, el cúmulo de traiciones necesariamente se multiplica, y el norte va difuminándose. Sorprendentemente, cuando se piensa así, lo que se defiende para los demás no es lo mismo que lo que se propone para uno mismo.

            En términos generales se trata, pues, de una película de interés para el mundo de la empresa. Debe criticarse, sin embargo, que –como ya se ha dicho- el guión flojea muchísimo a partir del primer cuarto de hora. Lástima que no se haya realizado el esfuerzo de concluir con más altura algo que podría haber dado mucho más de sí.