lunes, 26 de mayo de 2014

LA PEQUEÑA CRÓNICA DE ANA MAGDALENA BACH


Anónimo (1983): La pequeña crónica de Ana Magdalena Bach.Edt. juventud.

El género biográfico es delicioso cuando quien escribe conoce al personaje y cuenta con buena pluma. En esta obra anónima, probablemente escrita en el siglo XIX, el lector es introducido en el fantástico mundo de la familia Bach. Es uno de esostextos que nadie debería perderse.

Entre los múltiples pasajes que han sido reproducidos por su encanto, a la vez que por su dureza, se cuenta el siguiente: “Nuestra familia no cesaba de aumentar y la cuna estaba constantemente ocupada, aunque, ¡ay!, la mano estranguladora de la muerte nos había arrancado de ella a alguno de sus pequeños ocupantes. Hubo tiempos, tengo que confesarlo, en que me parecía cruel llevar hijos en el vientre para perderlos luego y tener que enterrar amor y esperanzas en sus pequeñas tumbas (...).
La mayor de mis hijas, Cristina Sofía, no vivió mas que hasta la edad de tres años, y también mi segundo hijo, Christian Gottlieb, murió a la más tierna edad. Ernesto Andrés no vivió más que unos pocos días más, y la niña que le siguió, Regina Juana, tampoco había llegado a su quinto cumpleaños cuando dejó este mundo. Cristina Benedicta, que vio la luz un día después que el del Niño de Belén, no pudo resistir el crudo invierno y nos dejó antes de que el nuevo año llegase a su cuarto día (...)
Cristina Dorotea no vivió más que un año y un verano, y Juan Augusto no vio la luz más que durante tres días. Así perdimos siete de nuestros trece hijos, (...) bondadosas mujeres de la vecindad trataban de consolarme diciéndome que el destino de todas las madres es traer hijos a este mundo para perderlos luego, y que podía considerarme feliz si llegaba a criar la mitad de los que hubiese dado a luz.”

lunes, 19 de mayo de 2014

NACIDA PARA EL MAL


Título: Nacida para el mal

Director: Nicholas Ray

Guión: George Oppenheimer, Ann Parrish, Charles Schnee, Robert W. Soderberg.

Interpretes: Mel Ferrer, Joan Fontaine, Joan Leslie, Robert Ryan, Zachary Scott, Harold Vermilyea, Virginia Farmer, Kathleen Howard y Dick Ryan.

Año: 1950

Temas: Ambición. Gestión del Cambio. Iniciativa. Lealtad. Sinceridad. Valores.


            Está preparándose una boda entre una biliotecaria y un multimillonario. Todo parece que marcha adecuadamente. Donna (Joan Leslie) y Curtis (Zachary Scott) hacen una pareja ideal. Nada podría estropear ese futuro feliz matrimonio. ¿Seguro? Chirstabel (Joan Fontaine) es la prima de Donna, a quien sustituirá una vez que está comience su nueva vida de rica con Curtis.

            Las cosas se complican, porque Christabel, tras su apariencia delicada y frágil, en realidad oculta una desmedida ambición: todo le parece poco para su egoísmo. Es más, la felicidad de su prima se le vuelve casi un insulto. Ella desea ser quien se lleve el gato al agua: o, mejor, Curtis y por supuesto también su fortuna.

            Los planes empiezan a funcionar, porque no sin hábil maldad, logra lo que resultaba prácticamente imposible: enemistar a los novios. Tras eso, aparece ella como salvadora de la felicidad del multimillonario.

            Sin embargo, como se ha repetido:

            -¿Hay algo peor que desear una cosa y no tenerla?

            La respuesta es:

            -Sí, desear una cosa y tenerla.

            Según las mejores tradiciones, quien está dispuesta a malmeter en un próximo matrimonio (o en cualquier otra relación en general), seguro que está en disposición de cometer otras tropelías. Así, la aparentemente bondadosa Christabel, una vez conseguido sus objetivos, se olvida también de una anciana pariente que durante años –desde que la chica quedó huérfana- la acogió en su casa.

            Parece que las maldades van pasando desapercibidas. En realidad, alguien sabe qué hay en el fondo de aquella cara bonita, pero Nick (Robert Ryan), un novelista, no está dipuesto a aclarar la situación porque está enamorada de Christabel, y la consiente todo, con el deseo de que ella acabe tirando todo por la borda para irse definitivamente con él.

            Como casi todo lo que mal empieza, peor concluye. Al final, Curtis se da cuenta del engaño: puede mentirse a alguien durante mucho tiempo, pero al final las verdades acaban saliendo a la superficie. Donna acabará recuperando a Curtis.

            Entre otras enseñanzas, cabe destacar las siguientes:

            1.- Al final, la bondad triunfa sobre el oportunismo. En el corto plazo no suele acaecer así, pero en el medio y el largo, las personas acaban prefiriendo vivir o trabajar con quienes ofrecen confianza y no con aprovechados de circunstancia.

            2.- Diferenciar entre el interés por una persona y por su cuenta corriente, no es habitualmente sencillo. La exigencia que sugiere la pérfida Christabel de que Donna firme una renuncia a la herencia que le pertencía entra dentro del género de lo muy perverso.

            3.- Con frecuencia se desea lo peor para los demás (en ese caso Christabell anima a regalar un pobre camafeo a Donna), pero cuando sea Curtis quien así le trata, le solicitará algo de más valía.

            4.- La excesiva ocupación al trabajo es muchas veces un refugio para quienes carecen de ámbito afectivo en correcto funcionamiento. Así, Christabell, una vez conseguida la fortuna del marido (o al menos su disponibilidad presente) pierde el interés por Curtis. Paralelamente, mantiene una intensa relación con el novelista.

            5.- Quien en su existencia desarrolla una vida tan doblemente pérfida, necesita buena memoria para seguir mintiendo a cada uno en los ámbitos en que originariamente lo hacía. Pero vivir así es complejo porque cuando los demás descubren la falsedad de las promesas, la desconfianza surge como la reacción normal y defensiva contra quien no tiene en su boca sino mentiras o actitudes pretenciosas prefabricadas.

            6.- Los subordinados puede parecer que de nada se enteran, pero muchas veces saben mucho más sobre los jefes de lo que éstos creen. En el caso de que los responsables actúen mal, la pérdida de prestigio –y consiguientemente de respeto- es ineludible.

            A pesar del título, no es verdad que haya personas que han nacido para el mal. Es obvio que el ambiente, las circunstancias, la formación, las amistades, etc., pueden inclinar hacia una determinada línea de comportamiento, pero la libertad siempre está presente para que se pueda modificar –aun con notable esfuerzo- esas actuaciones.

            Choca la ingenuidad del multimillonario. Es extraño que alguien con ese despiste llegue a serlo. Otro caso sería que lo hubiese heradado, pero en el metraje no se nos aclara.

           

lunes, 12 de mayo de 2014

BACH


BACH, Steven (2008): LeniRiefenstahl, Circe.


La vida de LeniRiefenstahl fue larga e intensa. Salto a la fama al ser invitada por Hitler a convertirse en la documentalista del partido nazi. Como casi todos los que colaboraron con aquel régimen abyecto ella negaría tener información sobre lo que sucedía. Se quedaba –como muchos otros- con una imagen idílica de lo que acaecía. La economía, el orden en las calles y la mejora de la calidad de vida de algunos justificaba todo lo demás.
Con tendencia obsesiva a la promiscuidad, pasó por muchas manos. Múltiples amores acabaron en odios, porque su carácter no fue sencillo.
Bien alejada de la idílica versión proporcionada en su autobiografía, esta obra merece la pena ser leída para luego comparar con otras que describen a los personajes de una época repleta de contradicciones.