lunes, 24 de noviembre de 2014

DE AMOR Y SOMBRA


ALLENDE, ISABEL (1984): De amor y de sombra


Con ágil pluma, y adoptando la posición de un omnisciente personaje, Isabel Allende regresa a analizar sus fantasmas. En esta ocasión, dos personajes, Irene y Francisco, realizan una profunda catarsis personal a través del mutuo amor.

A modo de imitación de Shakespeare, la autora analiza los sentimientos del amor y el odio y muchos de los complementos que los rodean. Al cabo, vencerá el amor que tiene como referencia la dignidad y la libertad de la criatura humana.

Su parentesco con Salvador Allende (su padre era primo del comunista chileno) le ha llevado a enfocar su obra como una permanente obsesión por rehacer las cuentas del pasado. El libro resulta interesante para verificar una vez más cómo el fanatismo cerril, independientemente del color que cada uno propugne, puede llevar a la obcecación a profesionales que por lo demás son eficaces en su trabajo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

EL POLÍTICO

Título: El político

Director: Robert Rossen

Intérpretes: Broderick Crawford, John Ireland, Joanne Dru, John Derek y Mercedes McCambridge.

Año: 1949

Temas: Administración Pública. Muerte. Patologías. Periodismo de investigación. Poder y liderazgo. Prudencia en los proyectos. Publicidad. Retribución. Socios. Totalitarismo. Violencia.

            Willie Stark (Broderick Crawford) es un hombre de campo, sin muchas luces; su mujer es el apoyo fundamental de su vida. Stark decide lanzarse al mundo de la política, porque desea que las cosas funcionen mejor en su tierra. Sospecha –y parece que con bastante razón- que quienes ocupan los puestos de poder, lo hacen mucho más para sacar provecho que para servir a sus conciudadanos. Se lo dicen claramente: sobre el tema de las comisiones no aceptan ninguna intromisión.
            El gobernador a quien se enfrenta tiene a sus subordinados “bajo control”, y asustados. Se permite ridiculizar a unos y a otros, porque cuenta con la razón de la fuerza. Así lo demuestran con el hijo de Stark (John Derek), a quien dan una paliza cuando reparte pasquines a favor de la candidatura de su padre.
            Aparece entonces un periodista, enviado para cubrir la información. Éste, cuando le es posible, vuelve al “hogar”, pero allí las cosas no son fáciles, porque su padre fue sustituido por un padrastro, con quien las relaciones no resultan sencillas: sus visiones del mundo –una, muy pragmática; otra, idealista- es difícil que confluyan. El padrastro no aprecia a Stark. Cuando el periodista afirma:
            -A mucha gente le gusta...
la respuesta es radical:
            -Mucha gente es idiota.
            El idealismo, un tanto ineducado, le lleva a gritar a su madre, cuando ésta le anima a pacificarse:
            -Tú necesitas los coches, los trajes y las mentiras.
            A pesar del apoyo de muchos, Stark es derrotado, y concluye:
            -He perdido. ¡Se acabó! En la política todo es transitorio.
Vuelve a sus estudios de derecho, y con la ayuda de su esposa acaba licenciándose y montando un bufete. Será entonces cuando un accidente –causado probablemente por lo mal construida que estaba la escuela, por haberse dedicado demasiado dinero a comisiones y poco a buen cemento- le lance de nuevo a la palestra. Contribuye a ello el que uno de los candidatos pretenda emplearle como ariete para restar votos al otro.
De repente, y cuando le hacen ver que está siendo un títere en manos de los demás, Stark reacciona. Ya es tarde, y no logra remontar, pero al ser derrotado asegura:
-He aprendido cómo vencer.
Comienza entonces una larga carrera en la que imita las costumbres de quienes hasta ese momento despreciaba y hostigaba. Cuando llega a ser gobernador, todos aquellos que anteriormente no querían ni verle, comienzan a bailarle el agua.
Profundos han sido los cambios en Stark, que llega a afirmar:
-El bien sale del mal,
y también:
-¿Quién dicta lo que es bueno y lo que es malo?
Esta parte del metraje es tremenda, porque Stark va cayendo en todas las miserias que había azotado previamente, y... en más. “Utiliza” a su familia, para dar imagen; pacta para conseguir fondos; busca sustitutas afectivas a su mujer, y luego una detrás de otras...
Llega a promover un asesinato para defender a su hijo, implicado en un accidente de coche cuando conducía borracho. Emplea las más lamentables técnicas del chantaje, para que todo el mundo acabe haciendo lo que él desea.
Al final, el hijo del ex-fiscal general, que se ha suicidado a consecuencia de un viejo y feo asunto que le es echado en cara, dispara al político Stark cuando acaba de quedar libre en un juicio en el que estaba acusado de incitación al asesinato.
Cuando agoniza, aún asegura Stark que podría haber dominado el mundo, y no acaba de entender:
-¿Por qué sucede esto? ¿Por qué? (buena pregunta que todo el mundo –incluidos los directivos- debería formularse con frecuencia, desde mucho antes que llegue la muerte).
Basada en la vida del senador Huey Long, la película ganó varios Óscars. Era, a su vez, una adaptación de la novela más popular de Robert Penn Warren.
Muchas son las enseñanzas de este celuloide. Apunto sólo tres:
1.- El poder tiene una capacidad corruptora difícil de superar. Quizá, porque lo único que el hombre no puede soportar es el éxito...
2.- La aceleración vital empuja a alejarse de amigos y familia, que podrían ayudar a mantener el necesario equilibrio vital.
3.- En el fondo todos somos muy parecidos. Cuando se clama, “es que la gente…”, habría que recordar que “la gente somos nosotros”, y que para no caer en lo mismo en que los otros tropiezan es preciso reforzar mucho la formación.

lunes, 10 de noviembre de 2014

LA SEÑORITA


ANDRIC, IVO (1945): La señorita

Ivo Andric recibió el premio nobel de literatura en 1961. Tres lustros antes había escrito una obra magistral titulada La señorita. Su construcción es circular: acaba donde empezó. La protagonista es RajkaRadakovic. Corre el año 1900 en Sarajevo. Rajka es la hija única de un acaudalado comerciante. En plena agonía, el progenitor hace prometer a la niña, de apenas 15 años, que ella se hará cargo de la casa.

La obsesión es el ahorro, que se transforma en obsesiva y perniciosa avaricia. Rajka sólo tiene un objetivo en su vida: no gastar. Olvida que casi siempre es muestra de inteligencia centrarse en el presente en vez de reenviar a un impredecible futuro opciones de sano disfrute.


Al cabo, la protagonista fallece sola, de un infarto, porque al haber situado el mojado gabán en el salón –ahorra también en luz- piensa que un ladrón ha entrado en la casa. Ser austeros para no ser carga de nadie en el futuro es una gran idea. Vivir pobre para morir rica, errada decisión