miércoles, 7 de septiembre de 2016

DIRECTIVOS PARA ENTORNOS VUCA

DIRECTIVOS PARA ENTORNOS VUCA

Marcos Urarte
Javier Fernández Aguado

El cambio no ha cambiado, pero sí -¡y mucho!- la velocidad a la que éste se produce. No es la primera vez que acaece en la historia, pero sí para quienes hoy en día vivimos.

La aceleración de la vida de las organizaciones ha llevado a acuñar el acrónimo VUCA para expresar el conjunto de desconciertos alos que hemos de responder: Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad.

Desnaturalizados por falsas certidumbres, en la actualidad –gracias también a las nuevas tecnologías- somos más conscientes de la vulnerabilidad de las instituciones y estructuras en las que habíamos depositado nuestra confianza e ilusiones.

Habituados a unas décadas, tras la Segunda Guerra Mundial, de aparente crecimiento imparable, hemos comenzado a percibir con estupor la complejidad de un entorno en el que se multiplican las sorpresas: millones de nuevos desplazados, acceso casi ilimitado a la información, redes informales de decisión, tendencia a considerar obsoleto todo lo no realizado por uno mismo, etc.

Nos encontramos por eso en un periodo de crisis, entendiendo con este término el conjunto de circunstancias que nos hacen dudar sobre la solidez de los pilares sobre los que se apoyaban precedentemente nuestras decisiones.

Transformaciones que hace años llevaban décadas o siglos, como la implantación de la imprenta desde su invención a su difusión, hoy en día se pueden llegar a realizar en pocas semanas.

Cuando se conoce sólo la información que podíamos digerir y gestionar se vive y se gobierna de forma diversa a cuando recibimos continuos inputs que pueden obligarnos a una flexibilidad para la que no hemos sido formados.

Apoyándonos en el pasado, para asumir el presente y proyectar modos nuevos de obrar en el futuro, es posible proponemos herramientas de reflexión que conduzcan de inmediato a modos prácticos de decidir y actuar.

El directivo de un entorno VUCA no puede seguir haciendo lo mismo que venía realizando. Si siempre ha sido preciso reinventarse, en el momento actual resulta insoslayable el hacerlo, y ¡pronto!

Quien siempre vende lo mismo y del mismo modo, pronto dejará de venderlo, reza un antiguo adagio empresarial.

En el pasado podía llegar a concederse un plazo de un lustro para que se cumpliese este principio. En la actualidad, perder el ritmo durante unas semanas puede implicar quedar fuera de la batalla por el éxito.

Prohombres como Julio César, Ignacio de Loyola o Winston Churchill son, desde diversos ángulos, pioneros de los que mucho podemos aprender. Organizaciones tan diferentes como el Imperio Romano, los Templarios y la Compañía de Jesús nos proporcionan claves para diseñar estructuras de decisión y gobierno que sean de verdadera utilidad para enfocar adecuadamente el futuro.

Líderes que no supieron entender su tiempo y su gente, como Hitler, Stalin o Trotsky, condujeron a sus organizaciones y seguidores al desastre.

En el momento actual, un Líder debe contar con herramientas para afrontar un entorno VUCA. Eso es lo que pretendemos los autores con un seminario diseñado con la acumulación de mucho conocimiento procedente de cientos de organizaciones contemporáneas en docenas de países de cuatro Continentes.


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